Tragedia en la colonia Del Fresno: Recolector fallece y su perro permanece leal
La mañana del 11 de febrero de 2026, una escena conmovedora y trágica se desarrolló en las calles de Guadalajara, Jalisco. Un hombre de entre 50 y 60 años, identificado por vecinos como Don Mario, fue encontrado sin vida sobre la calle Encino, en su cruce con la calle Pino, dentro de la colonia Del Fresno.
El hallazgo y la lealtad canina
Los residentes de la zona, al percatarse de la situación, realizaron de inmediato una llamada al número de emergencias 911. Al arribar al lugar, elementos de la Policía de Guadalajara confirmaron el lamentable deceso. El cuerpo de Don Mario yacía sobre un carrito de supermercado que, según testigos, utilizaba tanto para desplazarse como para su labor diaria recolectando materiales reciclables.
Junto a él, en un acto de inquebrantable lealtad, se encontraba su perro de color café, compañero inseparable con quien aparentemente compartía su vivienda. Las imágenes del hecho, que rápidamente circularon en redes sociales, muestran al animal negándose a abandonar el cuerpo de su dueño, mostrándose inquieto y entrando y saliendo de la casa ubicada a sus espaldas, para finalmente permanecer fielmente a su lado.
Investigación en curso y destino del perro
Paramedicos que acudieron al sitio verificaron que el cuerpo de Don Mario no presentaba huellas visibles de violencia. Sin embargo, las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas exactas de su muerte, la cual aún permanece bajo análisis.
Mientras tanto, surge una preocupante incógnita: ¿quién se hará cargo del perro? Hasta el momento, se desconoce si algún familiar o vecino asumirá la responsabilidad de cuidar al animal. De no encontrarse a alguien, el can será trasladado al área de protección animal correspondiente, donde se buscará un nuevo hogar para él.
Este triste episodio no solo resalta las difíciles condiciones en las que viven muchos trabajadores informales, como los recolectores de materiales reciclables, sino que también pone de manifiesto el profundo vínculo emocional que puede existir entre los humanos y sus mascotas, incluso en los momentos más críticos.