La Alcaldía Cuauhtémoc ha iniciado un proceso de limpieza y redefinición del inmueble ubicado en la calle José Antonio Alzate, en la colonia Santa María la Ribera, el cual fue reportado como abandonado por vecinos durante las administraciones de los ex alcaldes Néstor Núñez y Sandra Cuevas. El espacio, que funcionaba como ludoteca, fue invadido por personas en situación de calle, generando molestia entre los residentes.
Antecedentes del abandono
De acuerdo con Inbal Miller, directora general de Cultura y Educación de la Alcaldía Cuauhtémoc, el inmueble fue entregado a la actual administración como una bodega para el área de cultura. "En ningún momento hemos recibido algún tipo de denuncia", aclaró Miller, quien agregó que el lunes continuarán con la limpieza y establecerán mesas de trabajo para decidir el nuevo uso del espacio.
Vecinos como el señor Porfirio Sánchez recordaron que la ludoteca servía como punto de reunión para niños y adultos mayores, donde se realizaban actividades como ajedrez. "Servía de momento para reunir a las personas mayores y a los niños", afirmó. Sánchez aseguró que fue el ex alcalde Núñez quien tomó posesión del lugar bajo la promesa de entregarlo "mejorado", pero nunca cumplió.
Por su parte, la vecina Claudia Navarro señaló que la ex alcaldesa Sandra Cuevas también prometió mejoras, pero solo pintó el inmueble de azul y colocó una lona con su logo, dejándolo abandonado. "Antes había juegos de ajedrez, antes venías aquí y podías celebrar tu cumpleaños, o sea, había muchas actividades aquí. A nadie le pertenece ahora, nadie se hace responsable y nadie quiere dar una resolución", lamentó Navarro.
Problemas actuales
Los vecinos también expresaron su preocupación por las personas en situación de calle que utilizan la ludoteca como refugio, realizando sus necesidades dentro del inmueble. "Algo intolerable. El olor. Un lugar tan hermoso, y algo que quisiéramos que existiera para nuestros niños, ya no existe", declaró la señora Navarro.
Acciones de la alcaldía
La alcaldía, encabezada por Alesandra Rojo de la Vega, aseguró que ya se han tomado cartas en el asunto. Se inició una limpieza del inmueble y se han establecido mesas de diálogo para incluir a los vecinos en la definición del nuevo propósito de la ludoteca. Sin embargo, Miller aclaró que devolver el control total a los vecinos no es una opción: "Como tal regresarlo no es una posibilidad, más bien es involucrarlos para el uso adecuado del espacio".
Se espera que en las próximas semanas se defina el nuevo uso del inmueble, con la participación activa de la comunidad de Santa María la Ribera.



