Gustavo Petro y Delcy Rodríguez sellaron este viernes una alianza estratégica en seguridad y energía durante una reunión en Caracas, marcando la primera visita presidencial a Venezuela tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en enero.
Acuerdo de inteligencia contra mafias
Colombia y Venezuela acordaron establecer una cooperación militar contra las "mafias" que operan en su porosa frontera de 2.200 kilómetros, donde grupos armados compiten por el control del narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando. "Nos hemos planteado ambos países la elaboración de planes militares, pero también el establecimiento inmediato de mecanismos para compartir información y para el desarrollo de inteligencia", declaró Rodríguez.
Petro enfatizó que el "esfuerzo común" debe orientarse a "liberar a los pueblos de la frontera de las mafias dedicadas a diversas economías ilegales, comenzando por la cocaína, el oro ilícito, la trata de personas y minerales raros".
Cooperación energética
En el ámbito energético, Rodríguez detalló que conversaron sobre "la interconexión eléctrica para el occidente de Venezuela y también la interconexión gasífera donde nosotros podamos, no solamente llegar gas a Colombia, sino que podamos conjuntamente exportar gas a otros países".
El occidente venezolano ha sufrido racionamientos eléctricos en la última década, por lo que estos planes buscan mitigar la crisis. Tras asumir la presidencia interina, Rodríguez reanudó relaciones diplomáticas con Washington y ha impulsado reformas legales para facilitar la inversión privada y extranjera en petróleo, gas y minería.
Contexto político
Petro, quien fue cercano a Maduro, condenó las operaciones militares en territorio venezolano y calificó inicialmente la captura del depuesto mandatario durante una incursión de fuerzas estadounidenses como "secuestro". Rodríguez agradeció a Petro por ser "una de las primeras personas" que expresó su solidaridad tras la captura de Maduro el 3 de enero.
La región fronteriza es un centro neurálgico para un comercio anual estimado en 1.000 millones de dólares, pero también alberga narcotráfico, contrabando y otras actividades ilegales de grupos armados, incluyendo bandas criminales y guerrillas colombianas. Organizaciones de derechos humanos y gobiernos colombianos anteriores han denunciado que estos grupos operan con apoyo o complicidad de militares venezolanos, acusación que Caracas ha negado.
Una reunión previa entre ambos líderes estaba programada para mediados de marzo en la frontera colombiana, pero se canceló por motivos de seguridad.



