A ocho años del operativo de la Marina en Nuevo Laredo, 32 desaparecidos siguen sin localizarse
En un conmovedor acto de memoria y exigencia, familiares de víctimas de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales ocurridas en 2018 se reunieron este lunes en el Memorial de la Plaza 1º de Mayo en Nuevo Laredo, Tamaulipas. A ocho años de distancia, el dolor y la frustración persisten, con 32 personas aún sin localizar, incluyendo tres mujeres y dos menores de edad, según datos del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo.
Un mensaje directo a la presidenta Sheinbaum
Durante la conmemoración, los afectados enviaron un mensaje claro y desgarrador a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo: "Seguimos esperando que los Marinos regresen a nuestros familiares". Esta declaración subraya la desesperación acumulada tras años de búsqueda infructuosa y la percepción de impunidad en los casos vinculados al operativo de la Unidad de Operaciones Especiales de la Marina (UNOPES) en 2018.
Ericka Arredondo, una de las voces más firmes en la lucha, expresó la angustia colectiva: "A ocho años de distancia la FGR no ha localizado a ninguno de nuestros familiares, todavía seguimos buscando a 32 personas, entre ellas a mi hijo Julio César Viramontes Arredondo, ya estamos desesperadas, sentimos que las investigaciones del Ministerio Público son una burla para nosotras". Entre las víctimas recordadas se encuentran Jorge Antonio Hernández Domínguez, Mark Moreno Salas y Edgar Alberto Treviño Ochoa, cuyos nombres resuenan en el memorial como un recordatorio de la deuda pendiente.
Deficiencias institucionales y obstáculos en la búsqueda
Los familiares no solo enfrentan la ausencia de sus seres queridos, sino también una serie de fallas en las instituciones encargadas de apoyarlos. Denunciaron graves deficiencias en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), señalando que los asesores jurídicos asignados carecen de experiencia y no cumplen con sus funciones básicas, como conocer las carpetas de investigación o proponer diligencias, limitándose a firmar documentos.
Además, criticaron la inacción de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), cuya recomendación 36VG/2020 está próxima a cumplir seis años sin que se concrete una reparación integral del daño. Los afectados atribuyen esto a retrasos en la integración de expedientes, pese a haber entregado toda la documentación requerida. En 2026, la CNDH no ha realizado reuniones de seguimiento, ni presenciales ni virtuales, con las familias, lo que agrava su sensación de abandono.
Erika Arredondo también denunció obstáculos por parte de la Comisión de Búsqueda de Personas: "También queremos denunciar que la Comisión de Búsqueda de Personas está obstaculizando nuestras peticiones de organizar búsquedas de campo y búsquedas en vida en los estados colindantes de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila". Esta falta de cooperación dificulta aún más los esfuerzos por localizar a los desaparecidos.
El balance trágico del operativo de 2018
De acuerdo con Raymundo Ramos, líder del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, se han documentado 54 víctimas de desaparición forzada derivadas del operativo realizado en 2018 por la UNOPES, entonces a cargo del almirante Marco Antonio Ortega Siu. Hasta la fecha, no existe una sentencia condenatoria firme contra los responsables, lo que alimenta la impunidad.
Del total de víctimas, 19 fueron localizadas sin vida, incluyendo tres menores de edad y dos mujeres, mientras que tres personas (dos mujeres adultas y un menor) fueron encontradas con vida por sus familiares. Sin embargo, 32 personas continúan desaparecidas y sin ser localizadas por la Fiscalía Especial en Investigación de Delitos de Desaparición Forzada, un número que refleja la magnitud de la tragedia y la urgencia de acciones concretas.
Este caso no solo pone en evidencia las fallas en el sistema de justicia y protección a víctimas, sino que también resalta la necesidad de una respuesta gubernamental más efectiva y humana. Las familias de Nuevo Laredo claman por verdad, justicia y reparación, esperando que sus voces no caigan en el olvido.



