Presidente de Comité ONU fija postura ante declaraciones de Sheinbaum
El presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas (CED), Juan Pablo Albán Alencastro, respondió directamente a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien durante su conferencia matutina había cuestionado su pertenencia a la organización internacional y la validez de su reciente resolución sobre México.
"El desacuerdo es legítimo pero la descalificación es cuestionable", señaló Albán Alencastro en su cuenta de X, donde hizo un llamado explícito a "preservar el respeto institucional hacia los órganos de supervisión de derechos humanos y sus integrantes".
Corrección sobre la pertenencia a la ONU
El también abogado y académico de la Universidad San Francisco de Quito integró en su mensaje enlaces directos a páginas oficiales de la ONU para aclarar, "con espíritu constructivo y muchísimo respeto a la posición soberana de México", lo que calificó como información incorrecta proporcionada por la mandataria mexicana.
"Los órganos de tratado sí formamos parte del Sistema de las Naciones Unidas", explicó Albán Alencastro. "Somos mecanismos creados por tratados internacionales adoptados en el seno de la ONU por los Estados miembros, y nuestra función es supervisar su cumplimiento".
Sin mencionar directamente a Sheinbaum, el experto recordó que los integrantes del Comité son "elegidos por los propios Estados partes" y actúan con independencia, "pero no al margen del Sistema de las Naciones Unidas".
Aclaraciones sobre el informe y procedimientos
El presidente del CED corrigió específicamente la versión de Sheinbaum sobre el destinatario del informe dado a conocer el jueves 2 de abril de 2026.
"Nuestra decisión publicada el pasado jueves no es una remisión o informe dirigido al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), sino al máximo órgano deliberante de la ONU", apuntó Albán Alencastro.
En referencia a la aplicación del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas en el caso mexicano, el experto advirtió que dicha disposición es clara "en cuanto al procedimiento". Explicó que cuando el Comité recibe información con "indicios bien fundados de desapariciones forzadas de carácter generalizado o sistemático", tiene facultades expresas para elevar el caso "urgentemente a la consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas".
Refutación sobre el periodo analizado
Albán Alencastro rechazó categóricamente la afirmación de Sheinbaum de que el análisis del CED se basaba principalmente en casos ocurridos entre 2009 y 2017, antes de la llegada de la Cuarta Transformación al poder.
"El análisis del CED no se limita a un periodo cerrado", afirmó el experto. "La decisión adoptada examina la evolución de la situación hasta la actualidad, a la luz de las interacciones que hemos tenido con el Estado desde 2012 y que hoy continuamos teniendo".
Como evidencia, citó las cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), que contempla más de 132 mil 400 personas desaparecidas al 19 de febrero de 2026. "Su constante aumento son en sí mismos indicios de la magnitud del fenómeno a nivel nacional, sin que se vislumbre una tendencia inversa", señaló.
A esta cifra se suman los "72 mil restos humanos sin identificar (en comparación con 52 mil en el momento de la visita del Comité en 2021)".
Defensa de la independencia institucional
El presidente del CED reconoció la legitimidad del desacuerdo de México con la decisión de elevar la crisis de desaparecidos al máximo órgano de la ONU, pero insistió en que "la descalificación es cuestionable".
Abundó que "las diferencias jurídicas -e incluso políticas, aunque el asunto no debería politizarse- son comprensibles en el marco del diálogo internacional y la cooperación que debe existir por mandato de la Convención, entre el CED y los Estados parte".
Recordó que es fundamental preservar el respeto institucional hacia los órganos de supervisión de derechos humanos, citando específicamente las Directrices de Addis Abeba sobre la independencia e imparcialidad de los miembros de estos órganos. Mencionó el principio 5 que establece: "El principio de independencia requiere que los miembros no podrán estar sometidos a ningún tipo de dirección o influencia ni presiones del Estado del que sean nacional ni de ningún otro estado o de sus organismos".
Objetivos comunes frente a la crisis
Frente al debate generado por la resolución del CED, Albán Alencastro recordó cuál debe ser la finalidad última de todas las acciones:
- Fortalecer la prevención de las desapariciones
- Buscar a las personas desaparecidas
- Investigar los casos de desaparición
- Erradicar el fenómeno
"Todo ello en beneficio de las víctimas y sus familias", concluyó el presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas, reafirmando el compromiso institucional con los derechos humanos y los procedimientos establecidos internacionalmente.



