Sacerdote ofreció dinero a joven venezolano por favores sexuales en Panamá
Sacerdote pagaba por sexo a joven venezolano en Panamá

Sacerdote aprovechó necesidad de migrante venezolano para solicitar favores sexuales

Un escándalo sexual sacude a la Iglesia Católica en Panamá tras las denuncias públicas de Cristian, un joven venezolano que migró en 2015 buscando mejores condiciones de vida. El migrante, quien dejó atrás a su esposa embarazada y un hijo pequeño, relató cómo un sacerdote salesiano aprovechó su situación de vulnerabilidad para solicitarle favores sexuales a cambio de dinero.

La oferta laboral que escondía intenciones sexuales

Cristian encontró trabajo inicialmente como ayudante de limpieza en Panamá, actividad que le permitió conocer al sacerdote Rogelio Topin. El religioso le ofreció empleo en la Basílica Menor Don Bosco, pero pronto reveló sus verdaderas intenciones. "La presión, la falta de dinero y la necesidad de reunir recursos para mi familia me llevaron a aceptar", confesó el joven venezolano en su testimonio publicado en la cuenta de Facebook Clara Mente.

Los encuentros se hicieron cada vez más frecuentes, según Cristian, quien afirmó que el sacerdote organizaba estos encuentros "tres y cuatro veces por semana". La situación escaló cuando Topin comenzó a compartir al joven con otros miembros de la Iglesia, convirtiéndose, según sus palabras, en "la compañía favorita" de varios religiosos.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La denuncia pública que destapó el escándalo

Cansado de la explotación, Cristian decidió documentar uno de los encuentros en enero de 2019. En el material grabado, se escucha al sacerdote justificarse mencionando que estaba "cansado" por la organización de la Jornada Mundial de la Juventud, evento que se realizó en Panamá del 22 al 27 de enero de ese año. "Lo grabo porque siento rabia y molestia", explicó el joven durante la grabación.

Respuesta institucional: suspensión e investigación

La Arquidiócesis de Panamá reaccionó rápidamente ante la revelación pública, separando de sus funciones a tres sacerdotes: Rogelio Topin, Orlando Rivera y Karl Madrid. En un comunicado oficial, la institución eclesiástica señaló: "No hemos sido informados de que exista alguna acusación formal, pero se toma esta previsión de suspenderlos con el fin de restablecer la justicia, procurar la conversión del clero y reparar el escándalo causado".

Paralelamente, la Fiscalía de Panamá inició una investigación formal el 1 de septiembre de 2019 por el presunto delito contra la libertad sexual. El Ministerio Público confirmó a través de su cuenta de Twitter que "la Fiscalía de Atención Primaria inició una investigación por el supuesto delito contra la Libertad Sexual en la que se menciona a miembros de la iglesia católica".

Un patrón de vulnerabilidad migrante

Este caso expone la situación de extrema vulnerabilidad que enfrentan muchos migrantes venezolanos en América Latina. Cristian representa a miles que han abandonado su país debido a la crisis humanitaria, solo para encontrarse con nuevas formas de explotación en sus países de destino. La combinación de necesidad económica, estatus migratorio precario y desesperación los convierte en blancos fáciles para abusos de poder.

La investigación fiscal ahora determinará si efectivamente se cometieron delitos contra la libertad sexual y si otros miembros de la Iglesia estaban involucrados en esta red de favores sexuales. Mientras tanto, los tres sacerdotes suspendidos esperan el desarrollo de las investigaciones tanto eclesiásticas como penales.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar