La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló que ayer sostuvo una conversación telefónica con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en la que le expresó que “si no hay nada, no hay nada que temer”. La llamada se produjo luego de las imputaciones presentadas por Estados Unidos contra el mandatario estatal.
Declaraciones de la presidenta
En la comunicación, Sheinbaum le comentó a Rocha que si la Fiscalía General de la República (FGR) no encuentra pruebas en su contra, no se ejercerá acción penal. Insistió en que Estados Unidos deberá presentar pruebas contundentes para fincar responsabilidades al gobernador.
La mandataria también reconoció que los habitantes de Sinaloa han sido estigmatizados durante años, pero subrayó que el gobierno de México continúa actuando en la entidad para proteger a la población.
Proceso de investigación
Sheinbaum detalló que la FGR, tras realizar sus investigaciones, emitirá una opinión a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sobre las acusaciones contra Rocha Moya y otras nueve personas. La Cancillería informará a las autoridades estadounidenses los resultados de las indagatorias.
“Nosotros no protegemos a nadie. Tienen que haber pruebas, documentos, con base en nuestra legislación, que demuestren la culpabilidad de una persona. Si esas pruebas no están, la pregunta es: ¿cuál es la motivación?”, afirmó la presidenta.
Posibles consecuencias
Por los delitos señalados, el gobernador de Sinaloa podría enfrentar una pena mínima de 40 años o incluso cadena perpetua si es hallado culpable. Estados Unidos ha solicitado su extradición y la colaboración del gobierno mexicano para llevarla a cabo.



