México cuestiona informe de la ONU sobre desapariciones forzadas
En una comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, previa a su ratificación como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco Álvarez expresó las reservas del gobierno mexicano respecto al informe publicado el pasado 2 de abril por el Comité sobre Desaparición Forzada de la ONU (CED). El canciller designado, quien sustituye a Juan Ramón de la Fuente por motivos de salud, aclaró que México mantendrá su cooperación con el organismo internacional, pero cuestionó severamente algunas de sus conclusiones.
Críticas a la caracterización de la ONU
Velasco Álvarez enfatizó que el CED se extralimitó en sus funciones al caracterizar casos de desaparición perpetrados por grupos criminales como desaparición forzada y, especialmente, al apelar al Estatuto de Roma para calificar la situación en México como de "crímenes de lesa humanidad". El funcionario insistió en que el comité "no tiene facultades para esto", argumentando que dicha clasificación corresponde a otras instancias internacionales.
"No estamos negando los casos de desaparición, no estamos negando el dolor de las familias. Los acompañamos, somos solidarios en todo lo que conlleva este tipo de tragedias para cada una de las familias y cada uno de los amigos y de los seres queridos de estas personas", aseveró Velasco durante su intervención. Sin embargo, urgió al comité a realizar una caracterización "adecuada" de la realidad mexicana, que reconozca los avances logrados en los últimos años.
Reacción oficial y contexto del informe
El informe del CED, que determinó que las desapariciones forzadas en México se cometen como crímenes de lesa humanidad, activó el artículo 34 de su convención de tutela, lo que podría llevar el caso ante la Asamblea General de la ONU. Esta decisión ha generado una ola de descalificaciones desde el oficialismo, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, así como a la Cancillería, la Secretaría de Gobernación y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Velasco reiteró que el gobierno mexicano seguirá exigiendo "una calidad mayor" en el trabajo del CED, subrayando la importancia de no cerrar la puerta a la cooperación internacional. "Sin dejar de reconocer que estamos haciendo mucho, pero tenemos que hacer mucho más en este tema", concluyó el canciller, quien fue ratificado en su cargo tras la audiencia senatorial.
Implicaciones y próximos pasos
La postura de la SRE refleja una tensión entre la necesidad de abordar la grave crisis de desapariciones en el país y la defensa de la soberanía nacional frente a evaluaciones internacionales. El gobierno insiste en que, aunque hay avances significativos, el camino por recorrer es largo y requiere de un enfoque colaborativo pero respetuoso de las competencias institucionales.
Este episodio subraya la complejidad del tema de las desapariciones forzadas en México, un problema que ha afectado a miles de familias y que continúa demandando acciones concretas tanto a nivel nacional como en el ámbito de la diplomacia internacional.



