Visita del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos marca un cambio en la postura gubernamental
La visita del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, a México está avanzando por un camino positivo, según afirmó Mariclaire Acosta, presidenta del Consejo Directivo de Justicia Transicional en México. La activista consideró que la postura inicial del gobierno federal ante el informe del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada fue "lamentable" y "muy a la defensiva", pero ha ido evolucionando gracias a la presión social.
El papel crucial de los colectivos de víctimas y la sociedad civil
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, Acosta destacó que "la respuesta social importante" de los colectivos de víctimas y de la sociedad mexicana en su conjunto ha sido fundamental para matizar la posición del gobierno. La experta señaló que desde 2012 diversos mecanismos de la ONU han alertado sobre la gravedad del problema de desapariciones forzadas en México, calificándolo como una práctica generalizada.
Durante su visita, Türk se reunió con grupos que le entregaron una carta suscrita por:
- 104 colectivos de búsqueda de desaparecidos
- 315 víctimas directas
- 78 organizaciones no gubernamentales
- 149 personas solidarias con la causa
Una oportunidad histórica para más de 132 mil familias
La carta presentada al alto comisionado afirma que llevar el tema ante la Asamblea General de la ONU representa "una esperanza y una oportunidad para las familias de las más de 132 mil personas desaparecidas" en el país. Según Acosta, este paso podría proporcionar herramientas de búsqueda y justicia que las familias necesitan para llegar a la verdad sobre sus seres queridos.
"Todo este esfuerzo básicamente lo han llevado a cabo las familias de los desaparecidos", afirmó la activista, quien celebró la decisión del comité de llevar el caso al máximo órgano parlamentario de la ONU.
Retos y perspectivas para la cooperación internacional
Acosta reconoció que la ONU enfrenta actualmente condiciones complicadas, con cambios en su secretaría general y una situación organizacional difícil. Sin embargo, expresó confianza en la maquinaria de derechos humanos construida por las Naciones Unidas, destacando que el tema de los desaparecidos en México constituye "una verdadera crisis humanitaria de gran envergadura".
La presidenta del Consejo Directivo de Justicia Transicional enfatizó que la solución no vendrá con simples cursos de capacitación, sino que requerirá:
- Cooperación internacional muy profunda
- Asistencia técnica especializada
- Voluntad política sostenida
- Metodologías probadas para descubrir colusión entre gobierno y criminalidad
Diálogo necesario entre Sheinbaum y el Alto Comisionado
Acosta expresó esperanza en que se establezca un diálogo importante entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el representante del Alto Comisionado, señalando que existen "puntos de convergencia" entre ellos. Finalmente, la activista calificó como "absurdo" cualquier acusación de injerencismo contra el informe de la ONU, recordando que México ha suscrito y renovado los tratados internacionales que fundamentan esta acción.
"El Comité de Desaparición Forzada lo único que ha hecho es hacer su trabajo y respetar la soberanía de México", concluyó Acosta, subrayando que el organismo actúa dentro del marco de tratados internacionales firmados y ratificados por el país.



