Congreso de la Ciudad de México da luz verde al 'Plan B' de la Reforma Electoral
El Congreso de la Ciudad de México, actuando como integrante del Constituyente Permanente, ha aprobado con una votación contundente el denominado "Plan B" de la Reforma Electoral. La decisión se tomó con 49 votos a favor, 16 en contra y cero abstenciones, marcando un paso significativo en la modificación del sistema político mexicano.
Alcances de la reforma constitucional
Esta reforma a la Carta Magna, que fue enviada previamente por el Congreso de la Unión a los poderes legislativos locales, implica modificaciones sustanciales en varios artículos constitucionales. Específicamente, se modificarán los artículos 115, fracción I, párrafo primero, y 116, fracción II, párrafo segundo. Además, se adicionará un párrafo cuarto al artículo 134, lo que provocará el recorrido de los subsecuentes.
Los principales objetivos de esta reforma son:
- Limitar el número de regidurías municipales en todo el país
- Adecuar el presupuesto destinado a los congresos estatales
- Establecer límites claros a los sueldos de funcionarios electorales
Posturas divergentes entre los partidos políticos
Los legisladores de Morena y sus aliados celebraron la aprobación, argumentando que esta reforma constitucional no solo establece un tope al presupuesto de las legislaturas estatales, sino que también restringe las remuneraciones y prestaciones de la alta burocracia. Según su perspectiva, este paso contribuye directamente al fortalecimiento institucional y a la vida democrática de México.
Sin embargo, la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) expresó serias reservas. Los panistas señalaron que la reforma recorta presupuesto a instituciones clave sin enfrentar adecuadamente el problema del crimen organizado. Consideraron que, lejos de fortalecer la democracia, la modificación busca debilitar al árbitro electoral. Además, enfatizaron la necesidad de fortalecer el voto ciudadano tanto en el país como en el extranjero, en lugar de poner en tela de juicio la pluralidad, la participación y la libertad de expresión.
Críticas y apoyos adicionales
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se sumó a las críticas, señalando que el "Plan B" carece de credibilidad y autoridad moral, y que pretende cooptar lo que consideran el último bastión que sostiene la democracia en México.
Por su parte, el Partido Verde Ecologista de México manifestó que el presupuesto público debe utilizarse prioritariamente para atender las demandas ciudadanas, no para construir imágenes personales ni intereses políticos, afirmando que la minuta aprobada responde a este principio.
El grupo parlamentario del Partido del Trabajo (PT) insistió en que esta reforma constitucional no debilita la democracia, sino que la dignifica y la hace congruente con el momento histórico que vive el país.
Finalmente, tanto la Asociación Parlamentaria Plural Transformadora (APPT) como la Asociación Parlamentaria Mujeres Constructoras de la Federación (APMCFI) celebraron que la reforma permitirá consolidar un Estado más justo y contribuirá a terminar con los privilegios en un régimen basado en la austeridad republicana, la honestidad y la equidad.



