Violentos choques en Buenos Aires durante debate de reforma laboral de Milei en el Senado
Choques violentos en Congreso argentino por reforma laboral de Milei

Violentos enfrentamientos en Buenos Aires durante debate de reforma laboral de Milei

Este miércoles, enfrentamientos violentos estallaron frente al Congreso argentino en Buenos Aires, mientras el Senado debatía la polémica reforma laboral impulsada por el presidente ultraliberal Javier Milei. Manifestantes lanzaron piedras y bombas molotov contra policías antidisturbios, quienes respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes, en medio de una protesta masiva contra la flexibilización de la legislación laboral.

Caos y heridos en la plaza del Congreso

Los disturbios se intensificaron cuando un grupo de individuos rompió veredas y arrojó proyectiles contra los agentes que acordonaban el edificio legislativo. En la plaza del Congreso, se escucharon decenas de detonaciones de gases, y al menos un policía y un manifestante resultaron heridos. Además, cuatro contenedores de basura ardían en llamas en las inmediaciones, según observaciones de periodistas de AFP.

Ernesto Pasarín, un manifestante afectado por los gases, declaró a la AFP: "Empezaron a reprimir. Se ve que no pueden bancarse la organización del pueblo. Reforma laboral no implica que se vaya a generar empleo, sino empleos más precarios". Su testimonio refleja el descontento generalizado entre los asistentes, que portaban carteles con lemas como "frenemos la reforma laboral de Milei".

Detalles de la reforma laboral y críticas

El proyecto de ley, considerado "regresivo" por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, incluye medidas como:

  • Reducción de indemnizaciones por despido.
  • Facilitación del despido de trabajadores.
  • Limitación del derecho a huelga.
  • Permiso para pagos en especie a empleados.
  • Habilitación para que empleadores exijan el fraccionamiento de vacaciones.

Federico Pereira, un sociólogo de 35 años, criticó la iniciativa: "Con esta reforma laboral esclavista están pensando solamente en las clases pudientes. Quienes se benefician son los patrones". La oposición y los sindicatos argumentan que la economía argentina muestra signos de estancamiento, con caída del consumo y producción industrial, y que la reforma no generará empleos.

Debate político y desacuerdos internos

En el Senado, el debate fue acalorado. La senadora oficialista Patricia Bullrich defendió la ley, calificándola de "trascendente" para adecuar normas laborales y equilibrar un sistema desequilibrado. En contraste, el senador opositor Fernando Rejal advirtió: "Esta reforma abarata el despido, extiende la jornada laboral y destruye los sindicatos. Espero que se rebelen frente a tanta crueldad".

Mientras tanto, el gobierno de Milei negoció a contrarreloj una treintena de modificaciones al proyecto original para asegurar su aprobación en el Senado y su pronto pase a la Cámara de Diputados. El objetivo es que la reforma sea ley antes del 1 de marzo, cuando Milei abra el período de sesiones ordinarias del Congreso.

Impacto económico y desacuerdos sindicales

Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentina, señaló en una entrevista radial que el verdadero problema es la destrucción de empresas por la apertura indiscriminada de importaciones, informando que en dos años cerraron 18.000 empresas. La pequeña industria, principal empleador del país, reclama incentivos a la inversión fabril para acompañar la reforma laboral.

Entre los sindicatos, hay desacuerdos significativos. Gremios combativos, como el sindicato de Aceiteros, consideran tibia la reacción de la CGT y reclaman ir a la huelga. Desde que Milei asumió en diciembre de 2023, su política de apertura económica y reducción del Estado ha resultado en la pérdida de unos 300 mil puestos de trabajo formal, afectando especialmente a sectores como la construcción, la industria y las economías regionales.

La diputada peronista Julia Strada anunció que su bancada hará "absolutamente todo para que no se trate" el tema en el recinto, aunque aún no se ha definido una estrategia clara. La situación sigue siendo tensa, con llamados a la unidad de los trabajadores y posibles paros generales en el horizonte.