Perú elige presidente en jornada histórica con 35 candidatos y Fujimori como favorita
Elecciones Perú: 35 candidatos, Fujimori favorita en votación dividida

Perú celebra elecciones presidenciales en medio de profunda inestabilidad política

Este domingo, más de 27.3 millones de ciudadanos peruanos están convocados a las urnas para elegir a su próximo mandatario en una jornada electoral histórica que marca un punto de inflexión para el país sudamericano. La votación se desarrolla en un contexto de extrema inestabilidad política, con ocho presidentes que han ocupado la Jefatura del Estado de manera polémica desde el año 2016, creando un escenario de incertidumbre y desconfianza institucional.

Récord de candidaturas y votación fragmentada

La contienda electoral establece un récord sin precedentes con 35 aspirantes a la presidencia, reflejando la profunda división del electorado peruano. Según las últimas encuestas, ningún candidato supera el 14% en la intención de voto, lo que anticipa una segunda vuelta entre los dos más votados. Esta fragmentación obligará a los peruanos a realizar cinco elecciones simultáneas: presidente, senadores nacionales, senadores regionales, diputados y representantes del Parlamento Andino.

Medios locales destacan que un sector significativo de electores decidirá su voto en el último minuto, añadiendo un elemento de imprevisibilidad a los resultados finales. La extensa papeleta electoral y la complejidad del proceso representan desafíos logísticos considerables para las autoridades electorales.

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Keiko Fujimori: la favorita en su cuarto intento presidencial

Entre la multitud de candidatos, Keiko Fujimori emerge como la figura más destacada, liderando las preferencias con aproximadamente el 15% de apoyo. La abanderada del partido Fuerza Popular busca por cuarta vez alcanzar la presidencia, prometiendo restaurar el "orden" que caracterizó el gobierno de su padre, el controvertido exmandatario Alberto Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000.

Durante su cierre de campaña, Fujimori evitó cualquier referencia a la condena de 25 años de prisión que cumple su padre por violaciones a derechos humanos y corrupción. En cambio, enfatizó su intención de alinearse con políticas similares a las de Donald Trump para atraer inversiones extranjeras y expulsar a migrantes indocumentados.

Otros contendientes con posibilidades de segunda vuelta

El panorama electoral incluye varios candidatos con posibilidades reales de avanzar a la segunda ronda:

  • Ricardo Belmont: El empresario y exalcalde de Lima experimenta un ascenso inesperado con el 11% de preferencia, presentando un discurso que mezcla elementos conservadores con propuestas sociales que han conectado con un electorado desencantado.
  • Carlos Álvarez: El cómico y figura televisiva, abanderado del partido País Para Todos, ha dado el salto a la política con un proyecto de derecha que lo ha llevado a ser comparado con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
  • Rafael López Aliaga: Conocido popularmente como 'Porky', el exalcalde de Lima y líder del partido ultraderechista Renovación Popular se presenta como un profesor católico miembro del Opus Dei y admirador de Donald Trump.
  • Roberto Sánchez: Representando a la izquierda con Juntos por el Perú, este exministro de la administración de Pedro Castillo promete liberar al expresidente de su condena por intento de golpe de Estado y retomar su proyecto político.

Retorno al bicameralismo y seguridad electoral

Estas elecciones marcan el retorno de Perú a un sistema parlamentario bicameral, a pesar de que en el referéndum de 2018 el 90.5% de los votantes rechazó esta opción. Los peruanos elegirán 60 senadores, 130 diputados y 5 representantes para el Parlamento Andino, creando una estructura legislativa que los analistas anticipan será más poderosa que el próximo presidente.

El nuevo Senado no podrá ser disuelto por el presidente, lo que probablemente generará un ejecutivo débil frente a un legislativo fortalizado, prolongando así la inestabilidad política que ha caracterizado a Perú en los últimos años.

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Para garantizar el desarrollo pacífico de las elecciones, el gobierno peruano ha desplegado un operativo de seguridad sin precedentes con más de 100,000 efectivos entre policías y militares. El Ministerio del Interior movilizó a más de 61,000 policías, mientras que las Fuerzas Armadas contribuyen con más de 45,000 militares. Se han dispuesto 10,338 patrullas a nivel nacional para vigilar los más de 10,000 centros de votación instalados en todo el territorio.

Contexto de violencia y heridas abiertas

La campaña electoral se centró principalmente en temas de inseguridad y violencia de grupos criminales, con la mayoría de candidatos prometiendo la salida del Pacto de San José para aplicar la pena de muerte y mayor participación de "jueces sin rostro".

Además, la sombra de la represión posterior al encarcelamiento de Pedro Castillo sigue presente, con más de 50 muertos durante las protestas que siguieron a su detención y el ascenso al poder de su vicepresidenta, Dina Boluarte. Esta herida social permanece abierta, con una considerable parte de la población que considera que las élites políticas y económicas sabotearon el gobierno de Castillo.

Los resultados de esta jornada electoral determinarán no solo el próximo presidente de Perú, sino también el rumbo de un país que busca superar años de convulsión política y social en un contexto regional cada vez más complejo.