Estados Unidos ha anunciado su intención de prestar hasta 92.5 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) como parte de un esfuerzo para estabilizar los precios del crudo en medio de la creciente crisis energética global. La medida, que busca aliviar la presión sobre los mercados internacionales, ha sido detallada por funcionarios del Departamento de Energía.
Detalles del préstamo
El préstamo de crudo se realizaría a través de un mecanismo que permite a las compañías petroleras tomar barriles de la reserva y devolverlos en una fecha posterior, junto con una cantidad adicional como interés. Este método ya se ha utilizado en el pasado para mitigar interrupciones en el suministro. La cantidad total equivale a aproximadamente 2.5 millones de barriles por día durante un mes, lo que representa una inyección significativa de oferta en el mercado.
Contexto de la decisión
La administración del presidente Joe Biden ha estado bajo presión para combatir el aumento de los precios de la gasolina, que han alcanzado niveles récord en varios estados. La invasión rusa de Ucrania y las sanciones posteriores han exacerbado la volatilidad del mercado petrolero. La Reserva Estratégica, creada después de la crisis del petróleo de 1973, actualmente contiene aproximadamente 568 millones de barriles, su nivel más bajo en décadas debido a liberaciones previas.
Reacciones y críticas
La propuesta ha generado opiniones divididas. Algunos analistas consideran que es una medida necesaria para evitar una recesión económica, mientras que otros advierten que podría agotar aún más las reservas estratégicas del país. Legisladores republicanos han criticado la decisión, argumentando que es una solución temporal que no aborda la necesidad de aumentar la producción nacional de petróleo. Por su parte, la Asociación Nacional de Refinerías ha expresado su apoyo, señalando que ayudará a mantener las refinerías en funcionamiento.
Impacto en los mercados
El anuncio ya ha tenido un efecto en los mercados de futuros, con una ligera caída en los precios del petróleo Brent y West Texas Intermediate. Sin embargo, expertos señalan que el impacto a largo plazo dependerá de la evolución de la demanda global y de las decisiones de la OPEP+. La medida también podría influir en las negociaciones con otros países productores para aumentar la oferta.
En resumen, el préstamo de 92.5 millones de barriles representa una intervención significativa del gobierno estadounidense en el mercado energético, con el objetivo de contener la inflación y proteger a los consumidores. Queda por ver si esta acción será suficiente para estabilizar los precios o si se requerirán medidas adicionales en el futuro.



