Gobernadora de Morelos expone desorden institucional heredado de Cuauhtémoc Blanco
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, presentó su primer informe de gobierno ante el Congreso del Estado, donde reveló que su administración recibió un aparato gubernamental en completo desorden, sin planeación y con instituciones fragmentadas, herencia directa del sexenio de Cuauhtémoc Blanco. La mandataria sostuvo que este panorama obligó a concentrar el primer año de su gestión en un profundo reordenamiento interno del Estado.
Un punto de partida complejo
Desde la tribuna legislativa, González Saravia contextualizó que el punto de partida de su gestión fue un gobierno debilitado, con procesos inconexos y una estructura administrativa que limitaba severamente la capacidad del Estado para responder a las demandas sociales más urgentes. "Ordenar la casa no es una consigna, es una ruta de trabajo institucional", subrayó con firmeza durante su exposición.
La mandataria morelense, acompañada por integrantes de su gabinete legal y ampliado, representantes del Poder Judicial, autoridades municipales, mandos militares, órganos autónomos y delegaciones federales, señaló que tras décadas donde prevalecieron intereses particulares y prácticas que profundizaron desigualdades, resultaba indispensable reconstruir la función institucional del gobierno.
Seguridad: prioridad en coordinación
En materia de seguridad, uno de los temas más sensibles para la entidad, la gobernadora expuso que una de las principales problemáticas detectadas fue la falta de coordinación entre instituciones. Durante años, los conflictos entre poderes y áreas operativas impidieron decisiones estratégicas que pudieran contener la violencia.
Como respuesta, su administración implementó una nueva estrategia estatal de seguridad pública basada en la coordinación diaria entre el Estado, la Federación y los municipios. La Mesa Estatal de Seguridad sesiona todos los días, encabezada por la propia titular del Ejecutivo, con seguimiento territorial exhaustivo.
Entre las acciones concretas implementadas destacan:
- Incremento del 30% en el salario de policías estatales
- Ampliación del estado de fuerza con 230 nuevos elementos acreditados
- Instalación de 19 arcos carreteros y más de 1,500 cámaras de videovigilancia
- Establecimiento de 12 centros de comando y control
Estas medidas permitieron más de 13,000 aseguramientos y el inicio de un proceso para ordenar el sistema penitenciario y erradicar prácticas indebidas.
Disciplina financiera y transparencia
En el ámbito administrativo y financiero, González Saravia sostuvo que el desorden heredado impactó directamente en el manejo de los recursos públicos. Su gobierno inició un proceso riguroso de disciplina financiera, control interno y transparencia que incluyó:
- Pago de más de 71 millones de pesos en capital y más de 500 millones en intereses de deuda
- Ejecución sin contratar nueva deuda adicional
- Otorgamiento de subsidios y condonaciones en más de 245,000 trámites
- Fortalecimiento de la certeza jurídica mediante convenios en derechos humanos
La ética pública se colocó como eje transversal de la administración, con auditorías constantes, fortalecimiento de la contraloría social y cumplimiento estricto en declaraciones patrimoniales.
Impulso económico y apoyo al campo
El reordenamiento institucional permitió definir una política económica con enfoque humano orientada a generar empleo digno y fortalecer la economía local. Morelos se ubica actualmente entre los tres estados con menor tasa de desempleo a nivel nacional, logro que se sustenta en acciones concretas:
- Destino de más de 25 millones de pesos para impulsar emprendimientos en los 36 municipios
- Otorgamiento de más de 4,000 créditos por alrededor de 287 millones de pesos
- Colocación laboral de más de 8,500 personas mediante ferias de empleo
- Financiamiento de 32 obras estratégicas de infraestructura económica por más de 1,200 millones de pesos
En el sector agropecuario, históricamente abandonado, se elaboró el primer mapa de fertilidad de suelos del país, se instalaron más de 40 módulos agroecológicos en 15 municipios y se rehabilitaron más de 170 kilómetros de caminos de saca cosecha. Además, se protegieron más de 63,000 hectáreas de cultivo y 34,000 unidades pecuarias frente a riesgos climáticos.
Infraestructura y política social
En materia de infraestructura, la administración ejecutó más de 200 obras con una inversión superior a 730 millones de pesos, rehabilitó cerca de 60 kilómetros de vialidades y mejoró la infraestructura educativa en 110 escuelas. Particularmente significativo fue el trabajo en carreteras de evacuación del volcán Popocatépetl, tras más de una década sin atención adecuada.
La política social priorizó la atención a comunidades con mayores rezagos mediante el programa Territorios de Paz y Buen Vivir, con intervención en 22 polígonos que abarcan 103 comunidades. El programa Corazón de Mujer beneficia a más de 28,000 mujeres de 55 a 60 años con apoyo económico y acompañamiento integral.
Hacia una etapa de consolidación
Finalmente, González Saravia sostuvo que el primer año de su administración se concentró en ordenar lo que estaba disperso y reconstruir lo que fue debilitado durante administraciones anteriores. "Ordenar un gobierno es un proceso largo y exige método, responsabilidad y compromiso", expresó, al afirmar que el reordenamiento no es un fin en sí mismo, sino una condición indispensable para generar bienestar duradero.
La mandataria concluyó señalando que el gobierno de Morelos entra ahora en una etapa de consolidación, tras haber sentado las bases institucionales necesarias. "Ordenar la casa es el punto de partida para transformar", afirmó, subrayando que Morelos es un espacio común que debe atenderse con disciplina administrativa, legal y social para impulsar un desarrollo equilibrado y mejorar la calidad de vida en todas las comunidades.