Profepa clausura desarrollo turístico en Abalá, Yucatán por daño ambiental grave
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha ejecutado una clausura total de un proyecto que se promocionaba como desarrollo turístico en el municipio de Abalá, Yucatán, tras descubrir graves violaciones ambientales durante una inspección de rutina.
Devastación de selva y especies nativas
Las autoridades ambientales documentaron un cambio ilegal de uso de suelo que abarcó una superficie superior a los 10 mil metros cuadrados. En esta área, se llevó a cabo la tala indiscriminada de especies vegetales nativas de la región, incluyendo Chaká, Tzalam y Jabín, árboles fundamentales para mantener el equilibrio del ecosistema local y la biodiversidad de la selva yucateca.
Estas acciones se realizaron sin contar con la autorización correspondiente en materia de impacto ambiental, constituyendo una clara violación a la normativa federal vigente que protege estos recursos naturales.
Perforación de un cenote protegido: el daño más severo
El hallazgo más alarmante durante la inspección fue la perforación de un cenote, alterando de manera irreversible un sistema natural protegido y considerado altamente vulnerable. Los cenotes en Yucatán no solo son reservorios de agua dulce y hábitats únicos, sino que representan un pilar de la identidad cultural y una base para el turismo sostenible en la península.
La intervención en este cuerpo de agua se efectuó sin ningún tipo de permiso, agravando la magnitud del daño ecológico ocasionado por el proyecto.
Sanciones y consecuencias legales
Ante estos hechos, la Profepa procedió a colocar sellos de clausura en el predio, paralizando todas las actividades. La dependencia federal advirtió que, derivado de las investigaciones, podrían imponerse multas económicas significativas, sanciones administrativas y, en casos extremos, responsabilidades penales para los responsables del daño ambiental.
Este caso en Abalá vuelve a encender las alarmas sobre los costos ambientales que pueden generar proyectos de desarrollo que operan al margen de la ley y sin considerar la regulación ecológica. En una región donde los cenotes son sinónimo de vida y sustento, su protección se vuelve una prioridad ineludible.



