Corales resurgen milagrosamente en el Parque Nacional Bahías de Huatulco, Oaxaca
Contra todo pronóstico y cálculo científico, los corales en el Parque Nacional Bahías de Huatulco en Oaxaca están de vuelta, luego de que en 2023 las intensas olas de calor provocadas por el cambio climático y el fenómeno de El Niño mataran al 90 por ciento de su población.
Un evento de blanqueamiento sin precedentes
El aumento de hasta tres grados en la temperatura del mar ocasionó un evento de blanqueamiento masivo, sin precedentes en el Pacífico mexicano. El estrés térmico causó que los corales expulsaran las algas que vivían en simbiosis dentro de sus tejidos, dejando a estos animales invertebrados, blancos, sin color, sin alimento y sin energía, hasta que murieron.
"Hubo un calentamiento tremendo en el mar y entonces eso ocasionó que los corales que viven aquí en el Parque Nacional se blanquearan", comentó Gabriela García, manager de Conservación Costa Salvaje.
Recuperación natural contra pronósticos pesimistas
Desde el aire y bajo el agua, el paisaje en Huatulco era, por decir lo menos, desolador, parecía que había caído una intensa nevada sobre el coral. "Había una estimación que podrían ser hasta 80 años para que se recuperara el arrecife en Huatulco", señaló Edmundo Aguilar, director general del Parque Nacional Huatulco.
A poco más de dos años de distancia y mostrando una increíble resiliencia, los arrecifes oaxaqueños muestran una rápida regeneración natural, al recuperar entre el 30 y 40 por ciento de los corales. Esto se debe en parte porque llegaron larvas de otro lado a colonizar, pero principalmente porque hubo rebrote de los pocos que quedaron.
"Detectamos que sobrevivió tejido entre las ramas, ese tejido quedó protegido de la radiación solar, de la luz, y entonces empezó a crecer y volver a recuperar", afirmó Gerardo Leyte, profesor-investigador de la Universidad del Mar Campus Puerto Ángel.
Esfuerzos de conservación y protección
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, prestadores de servicios turísticos y organizaciones de la sociedad civil aportaron su granito de arena para auxiliar a los arrecifes, con medidas como:
- Colocación de boyas para delimitar áreas.
- Controles estrictos para no exceder la capacidad de carga del parque.
- Una intensa campaña educativa para que los visitantes conocieran la importancia de los corales.
"Nos protegen contra tormentas y huracanes, son amortiguadores de oleaje, además, son el refugio de muchas especies", comentó Gabriela García. "Tenemos boyados, que de una u otra forma tratan de contener las actividades turísticas, sobre todo de navegación al interior", dijo Edmundo Aguilar.
El sonido de la vida regresa a los arrecifes
En los monitoreos que se realizan actualmente para documentar el crecimiento de los corales en Bahías de Huatulco, ya es posible escuchar otra vez el sonido característico del arrecife. Cuando está sano, asemeja el chasquido que hace el tocino al freírse en el sartén, una especie de bullicio o sinfonía acústica que había desaparecido y que produce la vibrante comunidad de algas, peces y crustáceos que vive en estos arrecifes con cinco mil años de antigüedad.