Imágenes satelitales exponen magnitud de derrame petrolero en costas mexicanas
Un conjunto de organizaciones ambientales ha hecho públicas impactantes imágenes satelitales que documentan la extensión real de un derrame de petróleo que afecta las costas de Veracruz y Tabasco, dispersándose peligrosamente por el Golfo de México. Las fotografías espaciales revelan una mancha contaminante que alcanza los 630 kilómetros de extensión, generando graves riesgos para la salud pública y el ecosistema marino.
La cronología de un desastre ambiental
Según el comunicado conjunto firmado por Greenpeace México, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, CartoCrítica, Geocomunes y Planeteando, entre otras organizaciones, el derrame inició en febrero de 2026 cerca de la plataforma Abkatún. Los registros muestran que:
- Entre el 6 y 10 de febrero, una embarcación permaneció en la zona realizando vertidos inicialmente pequeños de aceite o crudo.
- Para el 11 de febrero, la descarga se intensificó significativamente, aumentando el volumen del derrame.
- El 13 de febrero, el vertido ya era claramente visible, lo que motivó la intervención de cinco embarcaciones para labores de contención.
Una imagen satelital del mismo día muestra cómo una de las embarcaciones intentó controlar el derrame utilizando chorros de agua, evidenciando la emergencia en desarrollo.
Sistema Cerulean: tecnología al servicio del monitoreo ambiental
A través del sistema Cerulean, desarrollado por SkyTruth para el seguimiento global de la contaminación por petróleo en océanos, se pueden observar con precisión las manchas de hidrocarburo mediante imágenes satelitales y aprendizaje automático. Esta tecnología avanzada no solo identifica las áreas contaminadas, sino también las embarcaciones cercanas e infraestructuras marinas que podrían ser responsables del desastre.
El sistema reveló que la mancha alcanzó 50 kilómetros cuadrados el 14 de febrero, equivalente a más de mil veces la extensión de la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, continuando su expansión hasta el 17 de febrero.
Expansión y consecuencias del derrame
El derrame de petróleo se dispersó debido a corrientes marinas y condiciones meteorológicas, favoreciendo que durante las últimas tres semanas llegara a las costas de Tabasco y Veracruz. Según Ramses Pech, analista y asesor de la industria energética, la cantidad total de hidrocarburo derramado podría estar entre 40 mil y 80 mil barriles de emulsión espesa a lo largo de la costa.
Esto equivale aproximadamente entre el 2% y 6% de la producción diaria de crudo del país. Pech explicó que el derrame en el litoral veracruzano no se trata de una franja continua, sino de distintos tramos y zonas con niveles variables de contaminación, clasificándose técnicamente como un "derrame mayor de hidrocarburos".
Críticas al manejo oficial y llamado a la transparencia
Las organizaciones ambientalistas consideran que el manejo de este siniestro ha ignorado los lineamientos del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos (PNC), vigente desde 2023. Por ello, hacen un llamado urgente a la Secretaría de Marina (Semar), administradora del PNC, para que informe públicamente sobre:
- Por qué no se activó oportunamente el Nivel 3 de respuesta ante un derrame de 50 km² con impacto en Tabasco y Veracruz.
- La identidad de la empresa responsable y el estatus del proceso de compensación por los daños.
- El informe de resultados que el Consejo Técnico del PNC debe elaborar tras la atención de este tipo de emergencias.
Limitaciones tecnológicas y desafíos de medición
El especialista Ramses Pech aclaró que medir el volumen directamente desde una imagen satelital no es posible, por lo que no se puede determinar con exactitud cuántos barriles fueron derramados. Lo que sí puede obtenerse es la extensión superficial afectada, la geometría y el tipo de reflectancia, lo que permite estimar los espesores relativos del hidrocarburo.
Actualmente, el derrame de petróleo en el Golfo de México mantiene la atención de autoridades, organizaciones ambientales y medios de comunicación, mientras continúan las labores de contención y el monitoreo mediante imágenes satelitales. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre la empresa responsable ni sobre el alcance total de los daños ecológicos y económicos.



