El suelo de conservación de la Ciudad de México enfrenta un deterioro integral debido a la conversión de bosques en zonas habitacionales, expansión agrícola sin manejo sostenible, reducción de humedales y cuerpos de agua, apertura ilegal de caminos y crecimiento urbano descontrolado, entre otros factores.
Resultados del proyecto de la UNAM
Así lo revela el proyecto "Análisis del impacto del suelo de conservación de la Ciudad de México por cambios de uso de suelo 2025", presentado por Clemencia Santos Cerquera, investigadora del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM. Ante la directora del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) de la CDMX, Patricia Ramírez Kuri, Santos Cerquera detalló que la investigación integra información técnico-científica para un diagnóstico y sus implicaciones en la pérdida de infiltración y aumento del escurrimiento superficial de 2015 a 2023, en zonas ecológicamente sensibles de las alcaldías Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac, Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Álvaro Obregón e Iztapalapa.
Efectos del deterioro
En el auditorio "Ing. Geógrafo Francisco Díaz Covarrubias" del IGg, Santos Cerquera explicó que los efectos incluyen pérdida de biodiversidad, reducción del almacenamiento de carbono, incidencia en la regulación del clima, alteración de los flujos hidrológicos superficiales y subterráneos, así como el incremento de especies invasoras. La investigadora recordó que esta iniciativa surgió de un proyecto de áreas críticas de ocupación hace una década, con tres ejes: medioambiental, socioterritorial y socioeconómico.
Llamado a la acción
Santos Cerquera enfatizó que las condiciones ambientales actuales y las tendencias continuarán si no se actúa, por lo que es necesario trabajar de forma local para lograr mejoras. Asimismo, señaló que las legislaciones mexicanas reconocen el derecho a un medio ambiente sano, pero ello implica responsabilidad ciudadana, decisiones institucionales y cumplimiento de las normas que regulan el desarrollo territorial.
Opinión de expertos
Por su parte, la directora del IGg, María Teresa Sánchez Salazar, afirmó que la constante transformación de la capital indica la necesidad de un programa general de ordenamiento territorial con datos actualizados, considerando como ejes el suelo de conservación y las áreas naturales protegidas. La situación del suelo de conservación es muestra del crecimiento desordenado y explosivo de la expansión urbana de la metrópoli más grande del país, apuntó durante la presentación de los resultados, derivados de un convenio entre ambos institutos. Al evento asistieron el coordinador de Vinculación del IGg, Héctor Daniel Reséndiz López, y el director de Información Estadística y Geográfica del IPDP, Alan Castillo Ferraez.



