ProPublica denuncia detención ilegal de 300 niños migrantes en centro de Texas
Detención ilegal de 300 niños migrantes en Texas

Denuncian prolongada e ilegal detención de 300 niños en centro migratorio de Texas

Un informe investigativo de ProPublica ha destapado una situación alarmante en el único centro familiar para migrantes que opera actualmente en Estados Unidos. Según la publicación, el centro de detención de Dilley, Texas, estaría violando flagrantemente el Acuerdo Flores al mantener a aproximadamente 300 niños migrantes detenidos por períodos que superan los 20 días establecidos por ley.

Violación sistemática del Acuerdo Flores

El análisis de ProPublica revela que estos menores, enviados a Dilley por la Administración de Donald Trump, han permanecido en el centro más de un mes, lo que constituye una clara infracción al Acuerdo Flores. Este acuerdo, vigente desde 1997, establece normas mínimas para el trato de menores migrantes y garantiza su seguridad durante los procesos migratorios.

"Desde que llegué a este Centro, lo único que sentirás es tristeza y sobre todo depresión", declaró al medio una adolescente hondureña de 14 años, detenida con su madre por más de un mes y medio. La joven y su madre fueron arrestadas en Nueva York, donde tuvieron que dejar atrás a dos hermanos menores que son ciudadanos estadounidenses.

Condiciones deplorables y afectaciones a la salud mental

La investigación "The Children of Dilley" documenta múltiples casos de niños detenidos que han relatado sus penurias a través de cartas y testimonios personales. Entre las principales denuncias se encuentran:

  • Comida de mala calidad y en cantidades insuficientes
  • Falta de atención médica adecuada
  • Supuestos maltratos por parte del personal del centro
  • Graves afectaciones a la salud mental de los menores

El centro, que actualmente alberga alrededor de 3,500 personas (más de la mitad menores de edad), está administrado por la compañía privada CoreCivic y ha estado cerrado durante varios años bajo el Gobierno de Joe Biden antes de ser reabierto en marzo pasado como parte de la campaña de Trump para acelerar arrestos y deportaciones.

Polémica en el Congreso y defensa del Gobierno

La situación en Dilley fue abordada recientemente en una audiencia congresional donde comparecieron los principales funcionarios migratorios estadounidenses. El congresista demócrata James Walkinshaw leyó fragmentos de las cartas de niños detenidos obtenidas por ProPublica, declarando: "Ningún niño... debe ser utilizado como peón en la perversa y retorcida agenda de Stephen Miller".

Por su parte, Todd Lyons, director interino del ICE, defendió que la agencia busca que la unidad familiar se "reúna de forma segura y humana, lo antes posible". Durante la audiencia, los tres funcionarios migratorios se negaron a contestar muchas preguntas alegando investigaciones en curso.

Contexto legal y político

El centro de Dilley, ubicado a unos 130 kilómetros al sur de San Antonio, se ha convertido en un símbolo de la controversia migratoria en Estados Unidos. La Administración Trump ha intentado terminar con el Acuerdo Flores al considerarlo obsoleto, en un caso que permanece abierto en un tribunal federal de Los Ángeles.

La polémica se intensificó con el envío del niño Liam Conejo, de 5 años, y su padre Adrían Conejo Arias al centro tras ser detenidos en Mineápolis, un caso que incluso ha llamado la atención de conservadores moderados que se oponen a la detención de familias migrantes.

Mientras el centro continúa operando con capacidad saturada y retrasos en la resolución de casos, las organizaciones de derechos humanos y legisladores demócratas mantienen la presión para que se respeten los derechos fundamentales de los menores migrantes detenidos en territorio estadounidense.