Silbatos y megáfonos: la resistencia civil contra redadas migratorias en Estados Unidos
En diversas ciudades de Estados Unidos, los agentes migratorios han enfrentado una inusual forma de oposición: pobladores civiles que, armados con silbatos, megáfonos y el sonido estridente de cláxones, sabotear activamente las redadas contra migrantes. Esta táctica de resistencia ha surgido como respuesta al endurecimiento de las medidas gubernamentales bajo la administración actual, creando un escuadrón de patrulleros civiles dedicados a proteger a la comunidad inmigrante.
El ruido como arma contra el ICE
Jesús de la Torre, uno de los líderes de este movimiento, relató a Grupo Imagen que desde hace más de un mes, él y su grupo salen a las calles para auxiliar a inmigrantes indocumentados. "Somos patrulleros porque, cuando ellos (agentes) están rondando un lugar de trabajadores, los bloqueamos de todos lados, vamos y los espantamos. Que se vayan. Y sacamos a los trabajadores y los echamos a las camionetas como si fuéramos coyotes", explicó De la Torre, quien prefiere mantener su ubicación en el anonimato por temor a represalias.
La estrategia se basa en generar un caos acústico que desaliente a los elementos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). "Empezamos a hacer ruido más fuerte y nos ponemos más agresivos con ellos, no de tocarlos ni de golpearlos ni nada, diciéndoles malas palabras y sonando cornetas", detalló. Incluso, De la Torre utiliza un megáfono que coloca cerca de los vehículos oficiales, creando una molestia persistente hasta que los agentes se retiran.
Solidaridad comunitaria en tiempos de incertidumbre
Esta iniciativa ha fortalecido los lazos de solidaridad dentro de las comunidades, tanto entre hispanos como con ciudadanos estadounidenses. Blanca, una mujer hispana que lleva más de un mes sin salir de su casa por miedo a la deportación, compartió su experiencia: "Y no salgo para nada desde hace un mes". Lo que la mantiene firme es la cercanía a la tumba de sus dos hijos, fallecidos y sepultados cerca de su hogar, un recordatorio constante de sus raíces y su lucha por permanecer en el país.
Entre el miedo, la ansiedad y la incertidumbre, familias como la de Blanca han aprendido a sobrevivir, apoyándose mutuamente. "Te das cuenta de que vives en una comunidad tan bonita", expresó ella, reflejando el sentido de unidad que ha emergido. De la Torre añadió que reciben un apoyo significativo de la comunidad americana, coordinándose a través de la aplicación Signal para responder rápidamente a alertas de redadas.
Una red de alertas y acción rápida
La tecnología juega un papel crucial en esta resistencia. Los patrulleros civiles utilizan Signal, una aplicación de mensajería segura, para recibir alertas en tiempo real sobre la presencia del ICE. "Tenemos muchísimo apoyo de la comunidad americana. Hay muchos americanos, ellos llegan primero, porque tenemos una aplicación que se llama Signal. Llega una alerta, aquí está y ya nos mandaron la alerta, por Signal, y nos vamos rapidito", insistió De la Torre. Este sistema permite una movilización ágil, transformando el ruido en una herramienta de defensa colectiva.
En resumen, lo que comenzó como actos individuales de protesta se ha convertido en un movimiento organizado que desafía las políticas migratorias más duras. Los silbatos y megáfonos no son solo símbolos de resistencia, sino armas prácticas en una batalla por la dignidad y la protección de los más vulnerables.