El senador Luis David Colosio calificó como un capricho la decisión del gobierno de Nuevo León de demoler varias obras en la entidad. En declaraciones a medios, el legislador expresó su desacuerdo con la medida, argumentando que se trata de una acción que no responde a las necesidades reales de la población.
Críticas a la gestión estatal
Colosio señaló que la demolición de obras ya concluidas o en proceso representa un desperdicio de recursos públicos. "No podemos permitir que se tiren a la basura millones de pesos en inversiones que ya se realizaron", afirmó. El senador hizo un llamado a las autoridades estatales para que reconsideren su postura y prioricen proyectos que beneficien directamente a los ciudadanos.
Impacto en la infraestructura
Las obras afectadas incluyen tramos carreteros y puentes que, según el gobierno, presentan irregularidades técnicas. Sin embargo, Colosio cuestionó los dictámenes que justifican la demolición. "Hay informes de expertos que indican que algunas de estas obras son viables y podrían ser aprovechadas con ajustes menores", dijo.
El senador también criticó la falta de diálogo con los municipios y la sociedad civil. "Se tomó una decisión unilateral, sin consultar a los afectados ni a los especialistas", agregó. Colosio insistió en que se debe buscar una solución que evite pérdidas económicas y garantice la seguridad de la infraestructura.
Reacciones políticas
Diversos actores políticos han manifestado su apoyo a la postura de Colosio. Diputados locales y federales han solicitado una revisión exhaustiva de los proyectos en cuestión. Mientras tanto, el gobierno estatal defiende su decisión, argumentando que la demolición es necesaria para evitar riesgos a la población.
Colosio concluyó que la ciudadanía merece transparencia y rendición de cuentas. "No podemos seguir con estas prácticas que solo generan desconfianza y desperdicio", sentenció.



