Archivos desclasificados revelan vínculo sostenido entre princesa noruega y financiero condenado
La princesa heredera Mette-Marit de Noruega se encuentra nuevamente en el centro de una tormenta mediática tras la publicación de millones de documentos desclasificados relacionados con el caso Jeffrey Epstein. Los archivos, liberados recientemente en Estados Unidos, contienen cientos de correos electrónicos que mencionan a la princesa, reavivando preguntas incómodas sobre la naturaleza de su relación con el financiero condenado por delitos sexuales.
Una relación más frecuente de lo admitido
Según los documentos ahora públicos, el vínculo entre Mette-Marit y Epstein comenzó en 2011 dentro de círculos internacionales de contactos y foros económicos. Lo que inicialmente se presentó como un contacto social esporádico se revela ahora como una relación más sostenida y frecuente de lo que la Casa Real noruega había reconocido anteriormente.
Entre los hallazgos más significativos se encuentra la confirmación de que la princesa pasó cuatro noches en 2013 en la residencia de Epstein en Palm Beach, Florida, acompañada de una amiga. Este dato ha sido confirmado por el propio Palacio de Oslo, aunque hasta ahora no se había divulgado públicamente con tanto detalle.
Correos revelan tono personal y cercanía
Lo que más ha sorprendido a la opinión pública noruega no es solo la frecuencia del contacto, sino el tono personal y cercano de los intercambios de correo electrónico. En varias comunicaciones se perciben bromas privadas y comentarios que exceden claramente los límites de una relación meramente protocolaria o social ocasional.
Un ejemplo particularmente revelador data de diciembre de 2011, cuando Epstein felicitó a la princesa por Navidad. En su respuesta, Mette-Marit preguntó si escribía "desde su isla", en clara alusión a la polémica propiedad privada del magnate en el Caribe. Este intercambio ha sido interpretado por analistas como una indicación de que la princesa conocía detalles íntimos del entorno y propiedades de Epstein.
Reconocimiento de "falta de criterio" y controversia persistente
Ante la creciente presión mediática, Mette-Marit emitió un comunicado en el que asumió su "falta de criterio" y expresó vergüenza por haber mantenido contacto con Epstein. "Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido con la suficiente rapidez qué tipo de persona era", declaró la princesa, reiterando su solidaridad con las víctimas del financiero.
Sin embargo, para muchos observadores y parte de la opinión pública noruega, estas disculpas no han sido suficientes. Los nuevos documentos pintan un cuadro de relación sostenida en el tiempo, con intercambios personales, coordinación de agendas y gestiones logísticas que contradicen la narrativa inicial de un simple saludo ocasional en eventos sociales.
Complicación con el príncipe heredero Haakon
El caso se complicó aún más cuando salieron a la luz correos de enero de 2013 en los que la princesa manifestaba explícitamente su interés en que Epstein conociera a su esposo, el príncipe heredero Haakon. "Haré todo lo posible por verte, porque quiero que conozcas a Haakon, mi marido", escribió Mette-Marit en uno de los mensajes.
Aunque no existen pruebas públicas de que dicho encuentro se concretara finalmente, este mensaje contradice directamente la versión inicial de la Casa Real, que sostenía que el único vínculo con Epstein era exclusivamente el de la princesa heredera.
Críticas a la gestión y daño reputacional
El periodista danés Hans Engell ha sido especialmente crítico con la gestión del asunto por parte de la familia real noruega. En declaraciones recientes, cuestionó las explicaciones ofrecidas y sugirió que las respuestas evasivas dañan seriamente la credibilidad de la institución monárquica.
La monarquía noruega, históricamente una de las más valoradas y estables de Europa, atraviesa así un periodo de desgaste reputacional significativo. Aunque no existen indicios de implicación en actividades ilícitas por parte de la princesa o del heredero, la controversia se centra en la cercanía mantenida con una figura tan controvertida como Epstein, especialmente considerando que su condena por delitos relacionados con prostitución de menores en Estados Unidos databa ya de 2008.
Preguntas sin respuesta definitiva
La pregunta central que emerge de estos nuevos documentos se resume en: ¿fue esta relación simplemente una amistad imprudente o existió una conexión más estrecha de lo que se quiso admitir públicamente?
Los elementos clave que alimentan la controversia incluyen:
- La frecuencia y duración del contacto (2011-2014)
- El tono personal de los intercambios de correo
- Las estancias en propiedades de Epstein
- El intento de presentar a Epstein con el príncipe heredero
- El reconocimiento por parte de Mette-Marit de haber buscado información sobre Epstein en internet, a pesar de sus antecedentes penales conocidos
Mientras la Casa Real insiste en que la princesa cortó la relación cuando percibió comportamientos inapropiados y que ya había reconocido su error en 2019, los nuevos documentos desclasificados continúan alimentando dudas y preguntas sobre uno de los capítulos más incómodos de la monarquía noruega contemporánea.