Papa León XIV condena guerras en su primer Domingo de Pascua y bendice a multitud
Papa León XIV condena guerras en su primer Domingo de Pascua

Un mensaje de paz en la plaza de San Pedro

El papa León XIV presidió este domingo su primera celebración de Domingo de Pascua ante una multitudinaria congregación en la plaza de San Pedro, donde impartió la tradicional bendición Urbi et Orbi con un contundente llamado a la paz mundial. El primer pontífice estadounidense de la historia, de 70 años, utilizó esta solemne ocasión para condenar las guerras y a quienes buscan dominar a otros mediante la fuerza y el uso de armas, en lo que muchos interpretaron como una crítica velada a su compatriota, el expresidente Donald Trump.

Un llamado al diálogo y al desarme

"Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen", declaró Robert Prevost, nombre secular del papa León XIV, durante su homilía. "Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz". Sin mencionar explícitamente a Trump ni a otros líderes como el presidente ruso Vladimir Putin, el pontífice enfatizó: "No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo".

El mensaje resonó especialmente en un contexto marcado por los conflictos en Ucrania, Sudán e Irán. "Dejen a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder en un mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia", pidió el papa ante los miles de fieles congregados.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Un cambio en la tradición pascual

Contrastando con la práctica de sus predecesores, León XIV optó por no mencionar países específicos ni conflictos concretos en su mensaje Urbi et Orbi. Esta decisión marca una diferencia significativa respecto a la tradición establecida desde Juan Pablo II, quien solía pronunciarse sobre guerras abiertas y situaciones conflictivas durante las festividades de Navidad y Pascua.

El formato empleado este domingo contrasta notablemente con el mensaje navideño del mismo pontífice, donde sí mencionó explícitamente a Israel, Palestina y Ucrania, e incluso pidió diálogo para los países de América Latina.

Encuentro cercano con los fieles

Al término de la misa, el papa recorrió la plaza de San Pedro y parte de la vía de la Conciliación en el papamóvil, saludando personalmente a los aproximadamente 50,000 fieles y peregrinos que se congregaron en el Vaticano para celebrar la Pascua. En varias ocasiones, León XIV detuvo el vehículo para bendecir y saludar a numerosos niños, entre el fervor de la multitud.

Un pontífice en plena forma física

La vitalidad mostrada por el papa de 70 años contrasta marcadamente con las últimas celebraciones de Semana Santa de su predecesor, el papa Francisco, quien falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años, precisamente el lunes de Pascua. León XIV participó activamente en todos los ritos litúrgicos, mostrando una excelente condición física que ha sido uno de los rasgos distintivos de estos días.

Durante las celebraciones, el actual pontífice recordó también al papa argentino, quien realizó su última aparición pública durante la celebración pascual del año anterior, horas antes de fallecer. La energía demostrada por León XIV se hizo evidente cuando, el viernes anterior, recuperó la tradición de portar personalmente la cruz durante las catorce estaciones del Viacrucis en el Coliseo, un gesto que no se veía desde 1994.

Ese mismo día, los fieles pudieron presenciar la imagen del papa tendido en el suelo de la basílica de San Pedro durante los ritos litúrgicos por la muerte de Cristo, demostrando su compromiso físico y espiritual con las tradiciones más exigentes de la Semana Santa.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar