Sarah Ferguson abandona Reino Unido tras escándalo Epstein y busca refugio en Emiratos Árabes
Sarah Ferguson deja Reino Unido tras caso Epstein y se muda a Emiratos

Sarah Ferguson inicia nueva vida en Emiratos Árabes tras escándalo Epstein

La vida de Sarah Ferguson, la exduquesa de York conocida popularmente como "Fergie", ha dado un giro radical en las últimas semanas. Tras la publicación de nuevos documentos desclasificados del caso Jeffrey Epstein el pasado 30 de enero, la polémica figura de 66 años ha optado por abandonar definitivamente el Reino Unido y buscar refugio en los Emiratos Árabes Unidos.

El detonante: documentos comprometedores y pérdida de residencia

La decisión de Ferguson no llega en el vacío. Coincide con dos acontecimientos cruciales que han marcado un punto de inflexión en su ya turbulenta historia pública:

  • La publicación de correos electrónicos que evidencian una relación más estrecha con Jeffrey Epstein de la que ella había reconocido públicamente
  • El desalojo definitivo de Royal Lodge, la residencia del Crown Estate que compartió durante más de veinte años con el príncipe Andrés

Según fuentes cercanas a la familia real, el rey Carlos III, presionado por la creciente controversia en torno a su hermano Andrés, habría ordenado el cierre de esa etapa, dejando a Ferguson sin hogar en territorio británico.

Consecuencias financieras devastadoras

Las revelaciones sobre su conexión con Epstein han tenido un impacto inmediato y severo en la situación económica de la exduquesa:

  1. Contratos editoriales que le proporcionaban estabilidad han sido cancelados
  2. Patrocinios comerciales y colaboraciones con organizaciones benéficas han desaparecido en cadena
  3. Su propia fundación anunció el cierre temporal tras el escándalo

"Necesito volver a trabajar, necesito dinero", habría confesado Ferguson a amigos cercanos según la prensa británica, evidenciando la gravedad de su situación financiera actual.

Un exilio voluntario en Oriente Medio

Mientras el príncipe Andrés encontró acomodo en otra propiedad vinculada a la familia en Buckingham, Sarah Ferguson eligió un destino muy diferente. Antes de instalarse definitivamente en los Emiratos Árabes Unidos, la exduquesa realizó una serie de viajes que parecen haber sido tanto sociales como estratégicos:

  • Pasó unos días en los Alpes franceses
  • Acompañó a su hija menor, la princesa Eugenia, a Art Basel en Doha, Qatar

Estos movimientos, según allegados, responden no solo a compromisos sociales sino también a la necesidad urgente de tomar distancia física y emocional del asedio mediático británico.

Relaciones familiares en punto de quiebre

Todo indica que Ferguson marcará una distancia definitiva con el príncipe Andrés, con quien mantuvo durante años lo que se describía como "la pareja de divorciados más feliz". Esa complicidad práctica parece haber llegado a su fin, y mudarse junto a él a la nueva residencia asignada en Sandringham no estaría en sus planes actuales.

Un futuro incierto lejos de la monarquía británica

Ferguson, quien durante décadas logró sobrevivir a múltiples tormentas mediáticas, enfrenta ahora un escenario radicalmente distinto. Sin hogar en Reino Unido, sin contratos laborales y sin una red de seguridad clara, inicia una etapa profundamente incierta en los Emiratos Árabes Unidos.

Su prioridad inmediata sería reconstruir su identidad lejos de la sombra permanente del escándalo Epstein y de su histórica asociación con la familia real británica. Con más de seis décadas de vida y una reputación severamente golpeada, el mercado británico no parece ofrecerle demasiadas puertas abiertas para su reinvención profesional.