Tras nueve horas de bloqueo, liberan caseta La Venta en autopista México-Toluca
La circulación en la autopista México-Toluca ha sido restablecida en su totalidad tras la liberación de la caseta de cobro de La Venta, la cual permaneció tomada durante nueve horas continuas este lunes 6 de abril de 2026. Este importante eje vial, que conecta a la capital del país con el Estado de México, volvió a operar con normalidad luego de una intensa jornada de protestas protagonizada por agricultores y transportistas que exigían atención a sus demandas sectoriales.
Caos vial y desesperación en los usuarios
El retiro de los manifestantes se llevó a cabo tras varias horas de tensión y un severísimo caos vial que afectó a miles de automovilistas y unidades de carga. Elementos de la Guardia Nacional y personal de Caminos y Puentes Federales (Capufe) coordinaron las labores pertinentes para reabrir los carriles y agilizar el tránsito, el cual había quedado prácticamente paralizado desde las primeras horas de la mañana.
La manifestación en la plaza de cobro de La Venta formó parte de un paro nacional convocado por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano. Los inconformes iniciaron el bloqueo alrededor de las 8:30 de la mañana, permitiendo inicialmente un paso intermitente que posteriormente derivó en un cierre total, generando filas de vehículos que superaron los cinco kilómetros de longitud.
Impacto en la movilidad y reacciones ciudadanas
Durante las nueve horas que duró la obstrucción, la desesperación se apoderó de los usuarios de la vía, quienes reportaron una constante falta de información sobre el desarrollo y la posible resolución del conflicto. La magnitud del embotellamiento obligó a decenas de pasajeros del transporte público a descender de las unidades y caminar varios kilómetros sobre la cinta asfáltica para intentar llegar a sus destinos, centros de trabajo o instituciones educativas.
La situación generó un colapso total en una de las principales vías de acceso a la Ciudad de México, afectando no solo a conductores particulares sino también a servicios de carga y transporte público. Las autoridades trabajaron intensamente para restablecer el flujo vehicular, aunque el proceso fue lento debido a la gran cantidad de vehículos acumulados durante las horas de bloqueo.
Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de las principales arterias viales del país ante este tipo de manifestaciones, así como la necesidad de establecer protocolos más efectivos para manejar estas situaciones sin afectar drásticamente la movilidad de miles de personas.



