Usuarios del Metro olvidan casi 500 objetos en tres meses; solo un bajo porcentaje los reclama
En un lapso de apenas tres meses, los usuarios del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro han dejado olvidados un total de 453 artículos en las instalaciones de la red. Este dato, proporcionado por la Oficina de Objetos Extraviados, revela una tendencia recurrente donde mochilas, identificaciones, documentos personales, equipos celulares y hasta bicicletas encabezan la lista de pertenencias abandonadas.
Baja tasa de recuperación y objetos devueltos
De esos 453 artículos reportados en lo que va del año, únicamente 25 han sido devueltos a sus dueños legítimos, previa comprobación fehaciente de la propiedad. Entre los objetos recuperados se encuentran carteras, bicicletas, dispositivos móviles y maletas, destacando la diversidad de ítems que los pasajeros suelen extraviar durante sus trayectos.
Esta baja tasa de recuperación no es un fenómeno nuevo. En el año 2025, la oficina recibió un total de 2,649 artículos, de los cuales solo 150 fueron reclamados por sus propietarios, lo que representa un porcentaje mínimo en comparación con el volumen total de objetos olvidados.
Procedimientos de la oficina y disposición de artículos
La Oficina de Objetos Extraviados, que opera desde mediados de la década de los 80 y está ubicada en el pasillo central de la estación Candelaria de la Línea 4, sigue protocolos estrictos. Su horario de atención personalizada es de 9:00 a 15:00 horas, ofreciendo un espacio para que los usuarios intenten recuperar sus pertenencias.
No todos los artículos llegan en condiciones óptimas. Al momento de recibirlos, la oficina ha tenido que desechar 10 objetos por contener productos perecederos o prendas sucias, lo que complica su almacenamiento y posible devolución.
Iniciativas de reciclaje y participación comunitaria
Además de su labor principal, la oficina participa activamente en iniciativas como las jornadas del Reciclatrón. En 2025, entregó más de 200 artículos electrónicos y de telefonía móvil que no fueron reclamados por sus dueños, contribuyendo así a esfuerzos de sostenibilidad y reducción de residuos.
Este enfoque no solo ayuda a gestionar el inventario acumulado, sino que también promueve prácticas ambientales responsables dentro del sistema de transporte público.
La persistencia de este problema subraya la importancia de que los usuarios estén más atentos a sus pertenencias durante los viajes en el Metro, mientras que la oficina continúa sus esfuerzos para facilitar las devoluciones y minimizar el impacto de los objetos olvidados.



