Transportistas y campesinos inician paro nacional con bloqueos en múltiples carreteras
En un comunicado conjunto, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) confirmaron que iniciarán un paro nacional indefinido este lunes, con bloqueos en carreteras de 20 estados del país. La decisión surge tras meses de diálogo infructuoso con el Gobierno Federal, donde, según las organizaciones, la problemática no se resuelve sino que se profundiza.
Exigencias clave y contexto de la protesta
La protesta busca presionar al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo para que tome medidas urgentes frente a la grave situación del campo y el transporte de alimentos. Entre las principales demandas se encuentran:
- Combate a la inseguridad en carreteras, incluyendo asaltos a tráilers.
- Instalación de cámaras conectadas a centros de control y cierre de accesos irregulares.
- Creación de una fiscalía especializada para investigar delitos en carreteras.
- Apoyo económico para viudas de transportistas asesinados.
- Exención del pago del IEPS para diésel usado en el campo y transporte.
- Establecimiento de precios justos para productos agrícolas y una banca de desarrollo para proyectos del campo.
Las organizaciones emitieron un pliego de 15 peticiones, dando seguimiento a acuerdos previos firmados durante protestas en noviembre pasado, que en su momento generaron una crisis política para la administración actual.
Carreteras afectadas y alcance del bloqueo
Entre las vías que podrían verse impactadas por los bloqueos se destacan:
- Accesos a la Ciudad de México.
- Autopista México–Puebla.
- Autopista México–Querétaro.
- Autopista México–Pachuca.
- Autopista México–Cuernavaca.
Recientemente, transportistas ya han realizado acciones como el bloqueo de la carretera Culiacán-Mazatlán en el municipio de Culiacán, señalando la escalada de tensiones. Las organizaciones insistieron en que su movilización no busca afectar a la ciudadanía ni refleja oposición al gobierno, sino exigir ser escuchadas en temas críticos como retrasos en pagos a productores y la inclusión de granos básicos en tratados comerciales.
Este paro se enmarca en un contexto de creciente descontento por la caída de la producción agrícola, importaciones desleales, controles de precios por grandes empresas, y el aumento en los costos de gasolina y fertilizantes, factores que, según los manifestantes, asfixian al sector.



