Tren Interoceánico se descarrila: 13 muertos y 98 heridos
Tren Interoceánico se descarrila: 13 muertos y 98 heridos

El accidente del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre pasado, causó la muerte de 13 personas y dejó 98 heridos. Este suceso ha reavivado el debate sobre la cultura política heredada del régimen de la Cuarta Transformación (4T), que, según críticos, no representa un cambio real sino una reproducción ampliada de los vicios del priismo que gobernó México entre 1929 y el año 2000.

La herencia del PRI en la 4T

La cultura política de la 4T no es nueva. Aunque el grupo gobernante se nutrió parcialmente de la izquierda del PRD, esa influencia fue secundaria. Los principales cuadros dirigentes, como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, asimilaron los valores y hábitos del PRI. Además, miles de militantes priistas se unieron a Morena cuando su triunfo electoral fue evidente, generando una oleada de oportunistas que llevaron consigo los viejos vicios de la política mexicana.

Militarización y falta de ética

Otro capítulo importante es la militarización de áreas clave de la gestión pública. La selección de funcionarios no se basa en concursos o competencias técnicas, sino en criterios político-electorales, lo que ha resultado en incompetencia y corrupción. Un ejemplo claro es el Tren Interoceánico, cuya construcción estuvo a cargo de la Secretaría de Marina, una institución sin experiencia en la construcción de trenes.

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Detalles del accidente

El accidente reveló que el tren fue construido con materiales viejos y usados. Los vagones, comprados de segunda mano en Estados Unidos, datan de los años 80 y fueron diseñados para zonas conurbadas. Los rieles eran antiguos y los durmientes de madera y concreto. Además, se informó que el supervisor de la obra era “Bobby” López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, quien habría utilizado su influencia para conceder contratos de balasto a amigos cercanos. Existe una grabación donde estos amigos hacen comentarios sarcásticos sobre la posibilidad de un descarrilamiento.

Investigación insuficiente

Aunque la presidenta Sheinbaum prometió una investigación exhaustiva, esta nunca se realizó. La Fiscalía General de la República determinó que el accidente fue por exceso de velocidad y culpó a los tres operadores, dos de los cuales fueron encarcelados y luego liberados. No se contrató a una consultora independiente, a pesar de que en el pasado, cuando Sheinbaum era jefa de gobierno, contrató a la empresa danesa Det Norske Veritas para investigar el colapso de la Línea 12 del Metro. Cuando el informe señaló fallas atribuibles a su grupo político, Sheinbaum lo calificó de “tendencioso” y demandó legalmente a la consultora.

Conclusión

El accidente del Tren Interoceánico es un reflejo de los problemas estructurales de la política mexicana: falta de transparencia, nepotismo, militarización y corrupción. La promesa de una nueva ética política queda en entredicho mientras se repiten los mismos vicios del pasado.

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