Acamoto 2026 enfrenta rechazo en Acapulco pero organizador defiende su realización
En un clima de tensión creciente, empresarios de Acapulco, Guerrero, han manifestado su oposición a la realización del Acamoto 2026 y han advertido que aplicarán un bloqueo comercial contra asistentes y participantes del evento, programado para el mes de mayo. Esta medida radical busca disuadir la concentración masiva de motociclistas que tradicionalmente llega al puerto.
Organizador insiste en acudir pese a la adversidad
En entrevista exclusiva, Oswaldo García, integrante del Acamoto 2026 y administrador de una página oficial del evento, afirmó categóricamente que los motociclistas se mantienen firmes en su decisión de acudir a Acapulco. "Nunca nos han querido, siempre está ese rechazo", declaró García, quien recordó que este evento tiene más de 33 años de historia. "Lamentablemente, la gente de Acapulco sólo voltea a ver lo malo".
El representante del evento motociclista subrayó que México es un país libre y que tienen derecho a visitar cualquier puerto. "Nadie los está provocando, todos somos libres de ir a vacacionar", afirmó con determinación.
Propuesta de regulación en lugar de prohibición
Frente a la amenaza de bloqueo comercial, García propuso una solución alternativa: regular el evento en lugar de prohibirlo. El organizador sugirió implementar medidas específicas para mantener el orden durante la concentración:
- Control en el consumo de alcohol durante las actividades del evento
- Organización de horarios para el cierre temporal de la Costera Miguel Alemán
- Diálogo directo entre organizadores y la comunidad local
"Todo se puede regular", insistió García. "La gente puede hablar con los organizadores para que haya control en el consumo de alcohol y el cierre de la Costera". Esta postura busca encontrar un punto medio entre los intereses de los motociclistas y las preocupaciones de los empresarios locales.
Contexto del conflicto en Acapulco
El rechazo al Acamoto 2026 no es un fenómeno aislado. Sectores empresariales y autoridades han expresado reservas sobre el impacto del evento en la ciudad, que tradicionalmente atrae a miles de motociclistas de todo el país. La amenaza de bloqueo comercial representa una escalada significativa en las tensiones, planteando un escenario complejo semanas antes de la realización del evento.
Mientras los organizadores insisten en su derecho a realizar el evento y proponen medidas de regulación, los empresarios mantienen su postura de rechazo, creando un impasse que podría tener consecuencias significativas para el turismo y la economía local durante el próximo mes de mayo.



