Desde la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Estados Unidos demostró su hegemonía bélica. Posteriormente, en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), su poderío militar y económico fue decisivo para vencer al Eje, conformado por Alemania, Italia y Japón. Estados Unidos lideró a las potencias aliadas, acompañado por Gran Bretaña y la Unión Soviética. La contribución de China durante esta guerra fue muy importante, ya que contuvo a las tropas japonesas en su territorio y sirvió como ejemplo para otros países no occidentales.
Transformación económica de China
La transformación económica de China comenzó con la proclamación de la República Popular en 1949, lo que llevó al país a convertirse en una de las mayores potencias globales. Este fenómeno económico es lo más destacado del siglo XX y XXI, ya que en pocas décadas China pasó de ser una economía agraria y subdesarrollada a una gran potencia. El país se abrió al comercio internacional, promovió la inversión interna y permitió la inversión extranjera.
Reformas estructurales
Las reformas estructurales que China implementó incluyeron la liberalización de mercados y la creación de zonas económicas especiales. Con ello, desarrollaron una poderosa industria manufacturera. Posteriormente, el país escaló en la cadena de valor global, pasando de ser un simple fabricante de productos de bajo costo a un líder en innovación tecnológica y producción de bienes de alto valor.
Políticas de Reforma y Apertura
Dentro de las políticas implementadas de Reforma y Apertura, se promovió la liberalización económica con Las Cuatro Modernizaciones, un conjunto de objetivos destinados a revitalizar la economía china y modernizar sus sectores clave: agricultura, industria, ciencia y tecnología, y defensa nacional.
Comercio entre China y México
El comercio internacional entre China y México es uno de los más importantes para ambos países, especialmente en las últimas décadas. China es el segundo socio comercial de México, aunque la balanza comercial es muy desigual.



