Papa León XIV condena la guerra en mensaje de Pascua durante su primera Vigilia Pascual
Papa León XIV condena la guerra en mensaje de Pascua

Papa León XIV condena la guerra en decisivo mensaje de Pascua durante su primera Vigilia Pascual

El Papa León XIV presidió por primera vez en su pontificado la Vigilia de Sábado Santo, una de las ceremonias más largas y solemnes de la tradición católica, celebrada en la Basílica de San Pedro en un ambiente de total recogimiento. Durante su homilía, el pontífice exhortó a no dejarse paralizar por las losas de la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones, rememorando la muerte y resurrección de Jesucristo.

Mensaje de reconciliación y gracia en medio de conflictos globales

En su discurso, León XIV destacó que esta noche santa hunde sus raíces en el primer fracaso de la humanidad y se extiende como un camino de reconciliación y gracia a lo largo de los siglos. "El hombre puede matar el cuerpo, pero la vida del Dios del amor es vida eterna, va más allá de la muerte y ningún sepulcro la puede aprisionar", afirmó el papa, subrayando la victoria del Señor sobre la muerte.

Lamentó que en nuestros días persistan sepulcros que abrir, con piedras pesadas y bien vigiladas que parecen inamovibles. Algunas de estas piedras oprimen el corazón del hombre, como la desconfianza, el miedo, el egoísmo y el rencor, mientras que otras, consecuencia de las primeras, rompen los lazos entre nosotros, como la guerra, la injusticia y el aislamiento entre pueblos y naciones.

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"¡No dejemos que nos paralicen!", exclamó el pontífice, destacando el ejemplo de muchos hombres y mujeres fortalecidos por la gracia del Resucitado, quienes a lo largo de la historia han removido esas piedras, incluso a costa de sus vidas, generando frutos de bien que aún benefician a la humanidad.

Detalles de la ceremonia y simbolismo en la Vigilia Pascual

La Vigilia de Sábado Santo, conocida como la "madre de todas las vigilias", se inició en una Basílica de San Pedro totalmente a oscuras y en silencio, con el rito de la bendición del fuego y el encendido del cirio pascual. En un gesto cargado de simbolismo, León XIV marcó la vela con las letras griegas alfa y omega, representando que Dios es el principio y el fin de todas las cosas.

A partir de ese momento, se desarrolló una procesión hacia el altar mayor mientras la basílica se iluminaba gradualmente con las velas de los fieles, encendidas con la llama del cirio. Solo después de que el diácono pronunció tres veces la frase 'Lumen Christi' (La luz de Cristo), se encendieron todas las luces de la basílica y comenzó la misa ante miles de fieles, en la que se proclamó el 'Exultet', el himno pascual.

Esta larga ceremonia sigue la tradición de los primeros años de la Iglesia, dedicada a los catecúmenos, adultos que aspiraban a convertirse al cristianismo. Tras la homilía, se celebró la bendición del agua y el bautismo de diez adultos: cinco de la diócesis de Roma, dos de Gran Bretaña, dos de Portugal y uno de Corea.

Agenda de la Semana Santa 2026 y continuidad de tradiciones

En la primera Semana Santa de su papado, León XIV ha encabezado todos los ritos previstos, marcando un retorno a la normalidad tras años de cambios y ausencias motivadas por los problemas de salud de su predecesor, el difunto papa Francisco. La agenda culminará con la misa del Domingo de Resurrección en la plaza de San Pedro y la tradicional bendición 'Urbi et Orbi' (a la ciudad y al mundo), que el pontífice impartirá desde el balcón central de la basílica vaticana.

Este evento no solo refuerza la solemnidad de la Semana Santa, sino que también subraya el compromiso del papa León XIV con la paz y la unidad global, en un momento de tensiones internacionales.

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