Cuba mantiene disposición para diálogo con Estados Unidos pero fortalece defensas
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, declaró en una entrevista difundida este domingo que el diálogo con Estados Unidos sigue siendo una posibilidad real, aunque reconoció que el proceso sería "difícil" debido a las décadas de tensiones históricas entre ambas naciones. El mandatario cubano reiteró la voluntad de su gobierno para establecer conversaciones constructivas con Washington.
Condiciones para el acercamiento bilateral
Durante su intervención en la cadena NBC, Díaz-Canel estableció claramente que cualquier acercamiento entre Cuba y Estados Unidos debe desarrollarse con respeto mutuo, sin imposiciones y en condiciones de igualdad. El presidente enfatizó que su gobierno busca mantener una relación "civilizada" y de "buenos vecinos" con Washington, a pesar de las profundas diferencias ideológicas que separan a ambos países.
El mandatario cubano señaló específicamente que Cuba está abierta a tratar temas cruciales como:
- Migración y flujos migratorios
- Cooperación contra el narcotráfico
- Lucha conjunta contra el terrorismo
Preparativos defensivos ante retórica agresiva
Paralelamente a su ofrecimiento de diálogo, Díaz-Canel advirtió que Cuba se mantiene en estado de alerta máxima ante lo que calificó como "retórica agresiva" proveniente de Washington. El presidente confirmó que su país implementa preparativos defensivos ante cualquier escenario posible, aunque aclaró que estas medidas responden únicamente a fines protectivos.
"Nos preparamos de forma defensiva ante cualquier posible ofensiva", afirmó el mandatario cubano durante la entrevista, subrayando la naturaleza preventiva de estas acciones.
Denuncia de bloqueo energético y agresión multidimensional
Durante la conversación, Díaz-Canel denunció vigorosamente lo que describió como un "bloqueo energético" y una "agresión multidimensional" por parte de Estados Unidos. Según el presidente cubano, estas medidas implementadas por Washington afectan significativamente el desarrollo económico de la isla y limitan sus capacidades de crecimiento.
A pesar de reconocer dificultades internas como la escasez de algunos productos, el mandatario rechazó categóricamente la narrativa que presenta a Cuba "al borde del colapso". Por el contrario, defendió el sistema político del país y destacó los avances en servicios fundamentales como:
- El sistema de salud pública
- La educación gratuita y universal
- Los programas de desarrollo social
El presidente cubano insistió en que, a pesar de las tensiones y diferencias, su gobierno mantiene la puerta abierta para un diálogo respetuoso y equilibrado con Estados Unidos, siempre que este se desarrolle en términos de igualdad y sin condiciones previas que vulneren la soberanía nacional.



