Trump asegura que el derribo de un avión no afectará las negociaciones con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el derribo de un avión de combate estadounidense a manos de fuerzas iraníes no modificará el curso de las negociaciones con Teherán. En una conversación telefónica con NBC News, el mandatario declaró: “No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, minimizando así el impacto del ataque en el contexto de un conflicto en curso.
Operativo de rescate y acciones militares
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses lograron recuperar con vida a uno de los pilotos del caza F-15 atacado, mediante una operación de rescate en territorio iraní. Trump evitó ofrecer detalles sobre este operativo, y tampoco profundizó en la situación del segundo tripulante, cuyo paradero sigue siendo desconocido mientras continúan las labores de búsqueda.
En medio de estas acciones, dos helicópteros militares estadounidenses que participaban en las labores de rescate fueron alcanzados por fuego iraní, pero todos los miembros se encuentran a salvo, según confirmaciones oficiales. Además, un avión de ataque A-10 Warthog se estrelló cerca del estrecho casi al mismo tiempo que el F-15 fue impactado, aunque su piloto está bien y bajo custodia estadounidense.
Negociaciones y tensión internacional
A pesar de que Trump resta importancia a los ataques de cara a unas eventuales negociaciones, los mediadores explicaron a The Wall Street Journal este viernes que los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, liderados por Pakistán, se encuentran en un "punto muerto". Según sus declaraciones, Irán no está dispuesto a reunirse con funcionarios estadounidenses en Islamabad en los próximos días, y las exigencias de Estados Unidos son consideradas "inaceptables".
La propuesta de plan de paz enviada por Trump a Teherán hace unos días fue rechazada precisamente por considerarla "excesiva". Un día después de afirmar que Irán le había solicitado un "alto el fuego" y que este lo negara, el mandatario estadounidense prometió que atacará "con dureza" a Irán durante las próximas dos o tres semanas, aumentando la tensión en la región.



