Encuentro estratégico en Washington sobre el futuro del programa nuclear iraní
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este miércoles una extensa reunión de dos horas y media con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca, donde el tema central fue la búsqueda de una solución negociada para limitar el programa nuclear de Irán. El mandatario estadounidense describió el encuentro como "muy positivo" y reafirmó la excelente relación bilateral entre ambas naciones.
Preferencia por la vía diplomática y advertencias claras
En declaraciones posteriores a través de su red social Truth Social, Trump expresó que no se llegó a ningún acuerdo definitivo, pero insistió en que las negociaciones con Teherán deben continuar para explorar la posibilidad de concretar un pacto. "Mi preferencia es alcanzar un acuerdo con Irán", afirmó el líder republicano, añadiendo que, de no ser posible, "simplemente tendremos que ver cuál es el resultado", en una clara alusión a medidas alternativas.
Durante la conversación, Trump recordó el histórico Operativo Martillo de Medianoche ejecutado el año pasado, donde fuerzas estadounidenses bombardearon tres instalaciones nucleares iraníes, acusando a la República Islámica de haber obstruido un acuerdo nuclear en las negociaciones de ese período. "Esperemos que esta vez sean más razonables y responsables", señaló con esperanza cautelosa.
Avances en Gaza y posturas divergentes sobre Irán
Los líderes también abordaron el progreso en la Franja de Gaza mediante el plan de paz impulsado por la administración Trump, aunque el foco principal permaneció en el dossier iraní. Netanyahu, quien realizó su séptima visita oficial a Washington desde el inicio del segundo mandato de Trump, llegó con una agenda clara: exigir que Irán no solo limite el enriquecimiento de uranio, sino que también:
- Reduzca su programa de misiles balísticos
- Ponga fin al apoyo a milicias regionales como Hizbulá
Por su parte, Irán ha rechazado categóricamente estas demandas, manifestando que solo aceptaría ciertas limitaciones a su programa nuclear a cambio de un alivio significativo de las sanciones internacionales que afectan su economía. Esta postura crea un complejo escenario de negociación donde las posiciones parecen distantes.
Reanudación de conversaciones en un contexto tenso
Las negociaciones para un acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán se reanudaron la semana pasada, marcando el primer encuentro desde la guerra de los 12 días en junio del año pasado entre Irán e Israel, conflicto donde Washington intervino mediante ataques a instalaciones nucleares iraníes. Este contexto histórico añade capas de complejidad a las actuales conversaciones, donde la desconfianza mutua y los intereses geopolíticos juegan un papel determinante.
La reunión Trump-Netanyahu subraya la continuidad de la alianza estratégica entre Estados Unidos e Israel, mientras ambos países coordinan posturas frente a lo que consideran una amenaza nuclear regional. El resultado de estas negociaciones podría definir no solo el futuro de las relaciones con Teherán, sino también la estabilidad de Oriente Medio en los próximos años.