INCan organiza Primer Congreso de Psicooncología para visibilizar salud mental en cáncer
El cáncer representa una experiencia que trasciende lo físico, afectando profundamente la dimensión mental y emocional, no solo de quienes lo padecen directamente, sino también de todo su entorno familiar y social. Bajo esta premisa fundamental, el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) llevó a cabo recientemente el Primer Congreso de Psicooncología en Bienestar Emocional y Atención Integral en las Etapas de Vida, un espacio histórico que coloca en el centro del debate un aspecto que durante décadas ha permanecido invisibilizado dentro de la atención oncológica: la salud mental.
Un cambio de paradigma en la atención oncológica
Durante este importante encuentro, especialistas de diversas disciplinas coincidieron unánimemente en que la atención oncológica contemporánea ya no puede limitarse exclusivamente al tratamiento físico de la enfermedad. La dimensión emocional y psicológica se ha convertido en un pilar indispensable para cualquier abordaje médico serio y completo.
"El cáncer no sólo impacta el cuerpo, sino también la mente, las emociones y el entorno social completo del individuo", señaló con énfasis Eder Alexandro Arango Bravo, jefe del Departamento de Educación en Salud del INCan, quien destacó la urgente necesidad de construir modelos de atención más empáticos, conscientes y centrados en la persona.
Cuidar a quienes cuidan: un programa pionero
Este enfoque integral no se limita únicamente a los pacientes. En hospitales y centros de atención oncológica, el personal médico convive diariamente con el dolor humano, la pérdida y la presión constante del entorno clínico. Esta exposición prolongada, frecuentemente silenciosa y no reconocida, genera un desgaste emocional significativo que también requiere atención.
Por esta razón, el INCan ha implementado desde hace más de dos años un programa pionero de psicooncología dirigido específicamente a residentes, internos y profesionales de la salud. Este programa proporciona acompañamiento emocional estructurado para ayudarles a enfrentar el desgaste profesional, la ansiedad y el agotamiento que su labor conlleva.
"Cuidar a quienes cuidan no es un lujo opcional, sino una responsabilidad ética y profesional fundamental", subrayó Arango Bravo durante su intervención, destacando la importancia de este programa como modelo a seguir en otras instituciones de salud.
La mente como parte esencial del tratamiento
Desde la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA), el mensaje es claro y contundente: no existe tratamiento oncológico verdaderamente integral sin considerar el bienestar emocional como componente central.
Su representante, Ángel César Mayrén Rodríguez, destacó que cualquier estrategia moderna contra el cáncer debe incluir de forma estructural y sistemática la salud mental, reconociendo plenamente que el impacto psicológico es tan real y significativo como el físico.
Actualmente, el sistema de salud mexicano cuenta con cientos de centros comunitarios y líneas de atención permanente como la reconocida Línea de la Vida, que buscan acercar apoyo psicológico especializado a la población general, incluyendo a pacientes oncológicos y sus familias.
Temas abordados y participación
El congreso reunió a una amplia gama de participantes, incluyendo:
- Especialistas en oncología y salud mental
- Representantes de organizaciones civiles
- Profesionales de la salud de diversas instituciones
- Investigadores y académicos del sector
Entre los temas abordados se encontraron aspectos que frecuentemente se viven en silencio:
- El proceso de duelo ante el diagnóstico y tratamiento
- El miedo persistente a la recurrencia de la enfermedad
- El impacto específico del cáncer en niñas, niños y adolescentes
- Las diferencias de género en la experiencia de la enfermedad
- Estrategias de apoyo para familiares y cuidadores
Hacia una medicina más humana e integral
La psicooncología no representa un simple complemento opcional, sino una necesidad creciente y urgente dentro de un sistema de salud que busca evolucionar hacia modelos más completos y humanos. Reconocer plenamente el impacto emocional del cáncer no solo mejora sustancialmente la calidad de vida de los pacientes durante todo su proceso, sino que también transforma profundamente la manera en que se ejerce la medicina en nuestro país.
Porque, en última instancia, no se trata solamente de sobrevivir a la enfermedad desde el punto de vista biológico, sino de cómo se vive con dignidad y apoyo durante todo el proceso, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y más allá. Este congreso marca un punto de inflexión hacia una atención oncológica verdaderamente integral en México.



