Esteban Andrada, ex portero de Rayados y actual guardameta del Real Zaragoza, protagonizó un momento violento al agredir al capitán del Huesca, Jorge Pulido, en el cierre del duelo entre ambos equipos, disputado en El Alcoraz. La acción ocurrió en tiempo añadido, en un partido que ya venía cargado de dramatismo por la situación en la tabla.
Contexto del partido
El Zaragoza llegaba en zona de descenso con 35 puntos, mientras que el Huesca se encontraba apenas una posición abajo con 33 unidades, por lo que el choque era decisivo para ambos. El arranque del partido tuvo a Andrada como figura al detener un penalti apenas al minuto 7, ejecutado por Óscar Sielva. Sin embargo, el propio Sielva se terminaría tomando revancha en la segunda mitad: al minuto 66 convirtió desde los once pasos para firmar el 1-0 definitivo a favor del conjunto local. Ese gol modificó por completo el guion del encuentro, elevando la tensión conforme avanzaban los minutos.
La agresión
Ya en el minuto 95, el árbitro se dirigía al VAR para revisar una posible agresión sin balón de Dani Tasende, cuando se desató el caos. En ese momento, Andrada, que ya había sido amonestado, salió de su área para reclamar una acción dentro del área rival. El portero argentino encaró la jugada con intensidad, empujó a Jorge Pulido y eso le costó la segunda tarjeta amarilla y, por consecuencia, la expulsión. Sin embargo, lo más grave ocurrió segundos después, tras ver la tarjeta roja, Andrada perdió el control y se dirigió directamente hacia Pulido, al que lanzó un puñetazo en el rostro. El capitán del Huesca cayó al césped de inmediato, mientras sus compañeros reaccionaban ante la agresión.
Consecuencias inmediatas
La situación escaló rápidamente y provocó una pelea generalizada entre jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos, con empujones y golpes en varios sectores del campo. En medio del caos, el portero del Huesca, Dani Jiménez, también fue expulsado, mientras que Tasende pasó de amarilla a roja tras la revisión arbitral. Con ambas expulsiones, los dos equipos terminaron improvisando jugadores de campo en la portería durante los últimos instantes del partido. El Huesca logró sostener la ventaja y se quedó con la victoria por 1-0, resultado que lo impulsa a 36 puntos en la pelea por la permanencia.
Posible sanción
En el plano disciplinario, Esteban Andrada enfrenta ahora una posible sanción severa. De acuerdo con el reglamento, la agresión a un rival sin causar lesión puede ser castigada con entre 4 y 12 partidos de suspensión, a lo que se sumaría un encuentro adicional por la expulsión previa por doble amarilla, lo que podría elevar el castigo hasta 13 partidos.
Disculpas públicas
Horas más tarde del encuentro, el club Real Zaragoza compartió una declaración del argentino, quien se disculpó con el capitán del Huesca y dijo que lo que hizo es una mala imagen y se siente arrepentido. “Fue una situación límite que me salí de contexto y reaccioné de esa forma pero estoy muy arrepentido y no lo volvería a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años de carrera y la verdad que también pedirle disculpas a Jorge Pulido”, dijo el guardameta.



