Inicia juicio por ataque terrorista en playa de Sídney que dejó 15 muertos
El proceso judicial por el ataque terrorista que conmocionó a Australia en diciembre de 2025 ha comenzado formalmente. Naveed Akram, de 24 años, detenido por el tiroteo masivo efectuado junto a su padre en la playa de Bondi, compareció este lunes por primera vez ante un tribunal mientras enfrenta casi 60 cargos, incluidos asesinato y ataque terrorista.
Comparecencia desde prisión de máxima seguridad
El joven declaró ante el Tribunal local de Downing a través de una videollamada desde una habitación en la prisión de Goulburn, una cárcel de máxima seguridad situada en Nueva Gales del Sur. En una breve audiencia recogida por el diario Brisbane Times, Akram solo habló respondiendo afirmativamente cuando la magistrada Sharon Freund le preguntó si había escuchado el debate sobre las órdenes judiciales emitidas en diciembre.
Estas órdenes protegen la identidad de los supervivientes del ataque, si bien permiten autoidentificarse a aquellas víctimas que deseen hacer pública su historia. La comparecencia marca el inicio formal del proceso judicial que se espera sea extenso y complejo.
Defensa del acusado y condiciones carcelarias
El abogado del detenido, Ben Archbold, señaló en declaraciones recogidas por la cadena australiana ABC que su cliente está "tan bien como se puede esperar". "Todo el mundo sabe que es una prisión de máxima seguridad, con condiciones muy duras", afirmó al término de la audiencia.
Por otra parte, defendió que Akram "es solo un cliente, y es un cliente que necesita ser representado y no permitimos que nuestra opinión personal se interponga en nuestras obligaciones profesionales". "Todo lo que hemos hecho es iniciar el proceso, estamos esperando a que se entregue el informe (de pruebas), no hay nada más que pueda decir", agregó sobre el caso que volverá a los tribunales en el mes de abril.
Detalles del ataque terrorista
El atacante y su padre, Sajid Akram, de 50 años, fallecido durante el operativo policial, asaltaron la playa de Bondi, en Sídney, a mediados de diciembre de 2025. El ataque dejó al menos 15 muertos y decenas de heridos, en medio de una celebración de la festividad judía de la Janucá.
Unas 2 mil personas, de acuerdo con los asistentes, se habían congregado para este evento cuando ocurrió la tragedia. El tiroteo masivo generó una ola de conmoción internacional y renovó los debates sobre seguridad pública y prevención de ataques terroristas en espacios públicos.
El caso ha sido catalogado como uno de los ataques terroristas más graves en la historia reciente de Australia, con implicaciones significativas para las políticas de seguridad nacional y la respuesta a incidentes de esta magnitud.



