Senado mexicano autoriza ejercicios conjuntos con fuerzas especiales de Estados Unidos
El Senado de la República retomó y aprobó este miércoles la solicitud presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum para permitir el ingreso a territorio nacional de elementos militares de los Estados Unidos, específicamente del equipo SIL-2 de los Navy SEAL's de la Marina estadounidense.
Votación y antecedentes de la decisión
La autorización fue aprobada con 105 votos a favor y una única abstención del senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña. Esta decisión había sido pospuesta por la mayoría de Morena tras la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a principios de este año, manteniéndose en pausa hasta la sesión de este miércoles.
Detalles operativos del despliegue militar
De acuerdo con el dictamen aprobado, 19 elementos estadounidenses ingresarán al país con armamento y equipo militar completo, transportándose a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tipo C-130 Hércules. El objetivo principal es comprobar y fortalecer las habilidades tácticas individuales y colectivas, desarrollando compatibilidad operativa entre la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada de México y los Navy SEAL's.
Ubicación y duración de los ejercicios
Las actividades se desarrollarán en dos ubicaciones específicas del estado de Campeche:
- Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina en San Luis Carpizo
- Instalaciones del Sector Naval de Ciudad del Carmen
El evento emergente denominado "Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales" tendrá lugar del 15 de febrero al 16 de abril de 2026, con un periodo claramente delimitado y actividades específicas bajo supervisión constante de las autoridades mexicanas.
Garantías constitucionales y marco legal
Al presentar el dictamen ante el pleno, la senadora de Morena, Raquel Bonilla, explicó detalladamente que la finalidad es garantizar que toda cooperación en materia de defensa se desarrolle con apego estricto al marco constitucional y legal vigente, preservando plenamente la soberanía nacional, la jurisdicción del Estado mexicano y la supremacía del orden jurídico mexicano.
"La cooperación internacional en materia de seguridad y defensa no implica subordinación ni cesión de competencias", afirmó Bonilla, "siempre que se realice dentro del marco constitucional y con autorización expresa del Senado. Por el contrario, constituye un ejercicio de coordinación regulada que fortalece las capacidades nacionales, bajo conducción civil y con pleno control del Estado mexicano".
La senadora reiteró enfáticamente que ninguna fuerza extranjera puede operar al margen de la ley, ni situarse por encima del mandato constitucional o fuera de la supervisión democrática del Poder Legislativo, estableciendo así salvaguardas fundamentales para esta colaboración militar internacional.