La Secretaría de Gobernación (Segob) informó que las 120 personas desplazadas de las comunidades de Alcozacán y Coatzingo, en la región de Chilapa, Guerrero, ya recibieron atención de las autoridades federales y locales, aunque rechazaron ser trasladadas a un albergue.
Violencia en Guerrero obliga a familias a desplazarse
La zona es escenario de enfrentamientos entre los grupos del crimen organizado conocidos como Los Ardillos y Los Tlacos, lo que ha generado el desplazamiento forzado de familias enteras. La dependencia detalló que los pobladores manifestaron su deseo de permanecer en sus comunidades, por lo que se les proporcionaron colchonetas, cobertores y generadores de luz.
Liberación de carreteras y restablecimiento de servicios
En el boletín oficial se destacó que la carretera Chilapa de Álvarez-José Joaquín de Herrera fue liberada, luego de varios días de bloqueo. También se restableció la energía eléctrica y el servicio de internet en la zona afectada.
Las autoridades instalaron un Centro de Mando en Chilpancingo, encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para coordinar las acciones de atención a la población.
Despliegue de fuerzas de seguridad
Para garantizar la seguridad y asistencia, se desplegaron 690 elementos del Ejército Mexicano con 80 vehículos, 400 elementos de la Guardia Nacional en 50 vehículos, y 200 elementos de la Policía Estatal con 34 unidades. Además, se dispusieron cinco helicópteros, ambulancias y personal médico.
En la zona permanecen el subsecretario César Yáñez Centeno Cabrera, el comandante de la Novena Región Militar, general José Roberto Flores; el comandante de la Octava Región Naval, Martín Enrique Barney; el comandante de la 35 Zona Militar, Juan Ignacio Hernández; el coordinador Estatal de la Guardia Nacional, Óscar García; el comisionado del Servicio de Protección Federal, Francisco Javier Moreno Montaño; la delegada estatal de la FGR, Neyra Salgado; y el secretario técnico de la Mesa de Paz, Héctor Daniel Ocampo.



