Familiares de Roberto, un guardia de seguridad privada asesinado en un bar de Ciudad Sahagún, en el municipio de Tepeapulco, Hidalgo, se manifestaron este martes al exterior de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH) para exigir justicia y la detención de los presuntos responsables. A más de dos meses del crimen, ocurrido el 28 de febrero, los deudos denunciaron la falta de avances en la investigación.
Identificación del agresor principal
De acuerdo con los testimonios de los familiares, el presunto agresor principal ya estaría identificado por las autoridades. Sin embargo, hasta el momento no se ha concretado su aprehensión. Los manifestantes afirmaron que incluso se habría informado previamente sobre su posible ubicación, pero no se ejecutaron acciones para su captura.
Participación de un segundo individuo
Asimismo, indicaron que en el ataque habría participado una segunda persona, quien presuntamente no cuenta con una orden de aprehensión en su contra. Los familiares exigen que se investigue a fondo la participación de ambos sujetos.
Detalles del crimen
Los hechos ocurrieron la noche del 28 de febrero, cuando Roberto, de 55 años, se desempeñaba como guardia de seguridad en un bar de Ciudad Sahagún. Según los reportes, el trabajador fue agredido con un arma blanca en el exterior del establecimiento después de retirar a un cliente por conducta inapropiada. Registros de cámaras de vigilancia muestran el momento de la agresión, en la que interviene más de un individuo.
La víctima fue trasladada de emergencia a una unidad médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la zona, donde falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
Falta de detenciones
Hasta ahora, no se ha informado oficialmente sobre detenciones relacionadas con el caso. La PGJH no ha emitido un comunicado al respecto. La familia del fallecido afirmó que continuará con acciones públicas para exigir justicia y el esclarecimiento de los hechos.
Los manifestantes colocaron pancartas y realizaron consignas frente a la Procuraduría, exigiendo que se cumpla con la ley y se capture a los responsables. “No vamos a descansar hasta que se haga justicia”, declaró uno de los familiares.



