La Inteligencia Artificial Generativa se consolida en las aulas universitarias de México
Una encuesta histórica realizada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha revelado que la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) ya es una herramienta cotidiana para la gran mayoría de estudiantes y docentes en la educación superior mexicana. Los datos, presentados en el Salón Iberoamericano de la sede histórica de la SEP, indican una adopción acelerada que está redefiniendo los procesos de aprendizaje y evaluación.
Datos clave de la Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones de la IA
La encuesta, que contó con una participación sin precedentes de más de 1.27 millones de respuestas válidas de estudiantes y docentes de 2,900 instituciones, arrojó cifras reveladoras:
- 80% de los estudiantes universitarios utiliza IAG para desarrollar textos académicos.
- 50% emplea estas herramientas para generar imágenes en sus trabajos.
- 60% de alumnos y docentes hace uso cotidiano de la tecnología.
- 90% de los participantes afirma conocer la existencia de la IAG.
Carlos Iván Moreno Arellano, director general de Educación Superior Universitaria e Intercultural, destacó que estos resultados evidencian una transformación profunda en las dinámicas educativas dentro del entorno digital.
Impacto positivo y desafíos regulatorios
La encuesta también refleja percepciones mayoritariamente favorables hacia la IA en el ámbito académico:
- 70% de estudiantes y docentes reporta mejoras en su desempeño desde que comenzó a utilizar estas herramientas.
- 82% considera que la IA sirve como complemento para procesos complejos de pensamiento.
- 80% de los profesores la ve útil para razonar, reflexionar, crear e imaginar.
Sin embargo, se identificó un vacío regulatorio significativo: el 76% de los docentes en universidades públicas declaró no conocer ninguna normativa institucional para el uso ético de la IAG. Además, un dato preocupante surgió sobre el bienestar emocional: casi 92,000 estudiantes y 6,000 docentes utilizan la IA, como ChatGPT, para buscar apoyo emocional, consejos contra la ansiedad, estrés o depresión.
Diez acciones propuestas para un uso ético y crítico
Durante la presentación, el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, propuso a rectores de universidades del país un decálogo de acciones para fomentar el uso ético y crítico de la IAG en la educación superior:
- Reconocer su presencia consolidada en las instituciones académicas.
- Establecer lineamientos institucionales claros.
- Impulsar la formación docente y la literacidad digital.
- Transformar planes de estudio para la era de la IA.
- Repensar los modelos de evaluación académica.
- Garantizar la literacidad en IAG para estudiantes.
- Reducir brechas en acceso, capacidades y gobernanza.
- Incorporar la perspectiva de género en políticas educativas.
- Atender el bienestar estudiantil en esta nueva era.
- Fortalecer las humanidades y ciencias sociales en la formación universitaria.
Delgado enfatizó que este proceso de transformación es crucial para el porvenir de las nuevas generaciones, la autosuficiencia tecnológica y la soberanía nacional.
Perspectivas internacionales y de género
Andrés Morales, representante de la UNESCO en México, calificó la encuesta como una aportación relevante de México al mundo, al evidenciar, entre otros aspectos, las persistentes brechas de género en el acceso a esta tecnología. Subrayó que la discusión sobre la IAG no es solo tecnológica, sino también ética, filosófica y de derechos humanos, afirmando que la transformación digital sólo tiene sentido si la tecnología está al servicio de la humanidad.
Por su parte, Luis Armando González Plascencia, secretario general ejecutivo de la ANUIES, señaló que los resultados ayudarán a diseñar los planes y programas educativos para los próximos años, aprovechando el potencial innovador que la IA ofrece en los procesos de aprendizaje.
El subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva Lomelí, resaltó la magnitud de la encuesta, afirmando que no hay antecedentes de un estudio tan grande a nivel mundial, y recalcó que la IAG no es una amenaza futura, sino una herramienta del presente que ya genera conocimiento en las aulas.



