La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta tecnológica clave para acelerar el desarrollo científico, coinciden los investigadores. En esta ocasión, el Dr. Gerardo Gamba retoma las reflexiones del maestro Ruy Pérez Tamayo sobre las razones para ser científico, específicamente la número 2: no tener jefe en el trabajo.
La independencia intelectual como pilar de la ciencia
Ruy Pérez Tamayo afirmó que “el investigador científico es su propio jefe”, aunque matizó que la frase debe tomarse con reservas. El Dr. Gamba, investigador y académico, explica que, si bien tiene jefes administrativos en el departamento, la facultad y el hospital, ninguno es su jefe en su labor creativa: la investigación, la docencia y la atención médica.
“Yo decido en qué y cómo investigo, cómo imparto mi curso y califico, o cómo veo a mis pacientes”, señala Gamba. Esta independencia intelectual es indispensable para el científico, pues le permite elegir sus temas de interés, las preguntas a abordar y los métodos a emplear.
Comparación con otras profesiones
Pérez Tamayo contrastaba esta libertad con otras ocupaciones: un diputado sigue la línea de su partido, un contador obedece al gerente y un químico industrial se ciñe a procesos establecidos. En la ciencia, la autonomía es esencial para la creatividad.
El camino hacia la independencia intelectual
Para alcanzar esa independencia, el Dr. Gamba recomienda que quienes terminan un doctorado realicen un posdoctorado en otra universidad, preferiblemente en otro país. Así adquieren nuevos temas, estrategias, metodologías y preguntas, logrando autonomía plena.
Un error frecuente es contratar a los jóvenes investigadores en el mismo grupo donde se formaron, sin darles la oportunidad de un posdoctorado externo. Esto los condena a seguir bajo la dependencia intelectual de su jefe, perdiendo la oportunidad de desarrollar su propia independencia.
Consecuencias de no fomentar la autonomía
“Generar un Doctor en Ciencias y no promover su independencia intelectual es un sinsentido”, concluye Gamba. La independencia intelectual no solo beneficia al científico, sino que acelera el avance de la ciencia, potenciado hoy por herramientas como la inteligencia artificial.
El Dr. Gerardo Gamba pertenece al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y al Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM.



