En un reciente concierto en Tampa, Florida, Suga, integrante de la banda surcoreana BTS, sorprendió a sus seguidores al lucir una camiseta con el rostro de María Sabina, la reconocida chamana mazateca de Oaxaca, México. La prenda incluía la frase "Priestess of the mushrooms. Oaxaca, Mex", lo que rápidamente generó una ola de reacciones en redes sociales, especialmente entre los fans mexicanos, quienes celebraron este gesto cultural.
¿Quién fue María Sabina?
María Sabina Magdalena García nació en 1894 en Huautla de Jiménez, Oaxaca. Fue una curandera indígena mazateca, famosa por su profundo conocimiento espiritual y medicinal, especialmente por el uso ceremonial de hongos psicoactivos, a los que llamaba "Niños Santos". Lejos de ser una sustancia recreativa, Sabina los utilizaba en rituales nocturnos conocidos como "veladas", donde entraba en trance para diagnosticar enfermedades y ofrecer guía espiritual.
Rituales y sabiduría ancestral
En sus ceremonias, María Sabina combinaba elementos de la cosmovisión indígena con influencias católicas, creando una práctica única que ha sido estudiada durante décadas. Sus cantos y rezos eran considerados sagrados, y ella se autodenominaba "Mujer Espíritu" o "Mujer de lenguaje", capaz de conectar con dimensiones espirituales. Su conocimiento provenía de la tradición oral y la experiencia directa, lo que la convirtió en una figura respetada tanto en su comunidad como fuera de ella.
El encuentro con el mundo exterior
La vida de Sabina cambió en 1955, cuando el etnomicólogo estadounidense R. Gordon Wasson participó en una de sus ceremonias. Wasson publicó un artículo en la revista Life que despertó el interés mundial por los hongos alucinógenos y las prácticas mazatecas. Aunque no reveló su nombre directamente, la ubicación atrajo a investigadores, artistas y curiosos de todo el mundo durante las décadas de 1960 y 1970, en pleno auge de la contracultura.
Consecuencias y legado
Este fenómeno transformó la vida en Huautla de Jiménez. Lo que era una práctica espiritual íntima se convirtió en un atractivo turístico, generando tensiones internas. Sabina enfrentó críticas, rechazo social e incluso violencia; su casa fue incendiada y su reputación se vio afectada por compartir conocimientos sagrados con extranjeros. A pesar de ello, su legado trascendió: permitió que científicos como Albert Hofmann estudiaran la psilocibina, hoy investigada por sus beneficios en salud mental. Culturalmente, ha inspirado a músicos, escritores y artistas, consolidándose como un símbolo de sabiduría ancestral y resistencia indígena.
De Oaxaca al escenario global
María Sabina falleció en 1985 en condiciones de pobreza, pero su historia sigue resonando. El gesto de Suga no solo puso su nombre en tendencia, sino que abrió una conversación sobre la riqueza cultural de México en escenarios internacionales. Para muchos fans, ver a una figura del K-pop portar la imagen de una curandera mazateca fue un recordatorio del alcance global de las tradiciones locales. Hoy, María Sabina es un emblema de identidad, espiritualidad y conocimiento ancestral que cruza fronteras y conecta culturas.



