Romina Marcos, cantante, creadora de contenido e hija de la reconocida vedette cubana Niurka Marcos, ha estado bajo el escrutinio mediático a lo largo de su vida pública. Desde muy joven, su nombre ha sido objeto de críticas y comparaciones, no solo por su parentesco, sino también por su apariencia física, estilo personal y, más recientemente, por su relación con la doctora Laura Salazar.
Una nueva etapa de aceptación
Pese al constante ruido externo, Romina asegura que hoy se encuentra en una etapa distinta. Reconoce que en el pasado los comentarios negativos la afectaron profundamente, pero ha aprendido a poner límites emocionales y priorizar su bienestar. En entrevistas previas, confesó que el estrés por las críticas en redes sociales la llevó a desarrollar un herpes zóster, experiencia que marcó un antes y un después en su relación con la opinión pública.
Mostrar la celulitis sin filtros
Recientemente, Romina compartió un mensaje poderoso al mostrar su celulitis sin filtros ni ediciones, apostando por la normalización de los cuerpos reales en un contexto donde la delgadez extrema vuelve a ser tendencia. Con un look relajado, luciendo cabello corto, shorts y una sudadera, habló abiertamente sobre una de sus mayores inseguridades: la celulitis. Confesó que durante años la ocultó, evitando usar ciertas prendas. “Hubo una época en la que no podía usar leggings ni shorts porque no me gustaba cómo se veía mi cuerpo”, explicó.
Reconciliación con el cuerpo
En su reflexión, Romina destacó que la celulitis no es una falla, sino una característica común en la mayoría de los cuerpos femeninos. “Todas las mujeres tenemos celulitis, en mayor o menor medida”, señaló, enfatizando que durante años creyó erróneamente que era algo negativo. “Solo soy una chica intentando normalizar la celulitis en un momento en el que la delgadez extrema está de moda”, expresó.
Aseguró que hoy ya no vive pensando en cómo se ve su cuerpo desde la mirada ajena, sino en cómo se siente habitándolo. En uno de sus mensajes más resonantes, lanzó una invitación directa: “Esta es tu señal: ponte shorts”. Explicó que dudó en usar shorts no solo por la celulitis, sino por tener piernas grandes y complexión fuerte. “Se me enrollan, claro, porque somos piernonas… pero ya me cansé de vivir pensando en cómo me veo”, añadió.
Vivir plenamente
Para Romina, el cambio más importante fue dejar de cuestionarse si se ve “bien” y enfocarse en vivir plenamente. “Este cuerpo y estas piernas me hacen perrear hasta el piso”, dijo con orgullo, celebrando su fuerza y autenticidad.
Amor propio y bienestar
Romina dejó claro que aceptar el cuerpo no significa descuidarlo. Desde una postura equilibrada, explicó que su amor propio no está peleado con el bienestar físico. Adelantó que en 2026 planea enfocarse más en el ejercicio y la alimentación consciente, pero subrayó que cualquier cambio debe partir del respeto y no del rechazo. “Esto es lo que hay y no me desagrada”, afirmó.
El apoyo de su pareja
En este proceso, Romina ha contado con el apoyo de su pareja, Laura Salazar, doctora, sexóloga, tiktoker y educadora en salud sexual, con más de 6 millones de seguidores en TikTok. Romina señaló que su relación le ha permitido experimentar un amor auténtico, libre y respetuoso, sintiéndose plenamente valorada y comprendida.
Con este mensaje, Romina Marcos reafirma su compromiso con la autoaceptación, la normalización de los cuerpos reales y la importancia de construir una relación sana con uno mismo. Su testimonio invita a reflexionar sobre cómo vivimos nuestros cuerpos en una sociedad que insiste en imponer moldes irreales.



