Tragedia evitable en piscina de gimnasio revela cadena de negligencias
La muerte de la profesora Juliana Faustino Bassetto, de apenas 27 años, ha conmocionado a São Paulo y expuesto graves fallas en protocolos de seguridad en establecimientos deportivos. El fatal incidente ocurrió durante una clase de natación en la unidad Parque São Lucas de la cadena C4 Gym, donde una mezcla química inadecuada desencadenó una intoxicación masiva.
Escena de pánico en el agua
Juliana participaba en la clase junto a su esposo, Vinícius de Oliveira, cuando ambos y otros alumnos comenzaron a percibir un olor químico intenso y un sabor extraño en el agua. En cuestión de minutos, los síntomas se agravaron: ardor en ojos, nariz y pulmones, náuseas y vómitos obligaron a una evacuación apresurada de la piscina.
La joven profesora se descompensó dentro de las instalaciones y fue trasladada de emergencia al Hospital Santa Helena, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio que le causó la muerte horas después. Al menos otras cinco personas resultaron intoxicadas, con el esposo de la víctima y un adolescente de 14 años permaneciendo en estado grave en terapia intensiva.
La peligrosa mezcla química
La investigación policial señala como principal hipótesis la combinación inadecuada de cloro con otra sustancia en un balde cercano a la piscina, en un ambiente cerrado con ventilación deficiente. Esta reacción habría liberado una nube de gas tóxico -posiblemente cloro gaseoso o cloraminas en alta concentración- capaz de provocar asfixia química y quemaduras en las vías respiratorias.
Especialistas consultados por autoridades sanitarias explican que la manipulación de productos para tratamiento de piscinas exige capacitación técnica estricta. La mezcla de hipoclorito con ácidos u otros compuestos puede generar gases altamente irritantes y potencialmente letales en espacios confinados, donde bastan pocos minutos de exposición para desencadenar cuadros severos.
Empleado sin capacitación y respuesta negligente
Uno de los hallazgos más alarmantes revela que el mantenimiento de la piscina era realizado por un empleado del estacionamiento, identificado como Severino José da Silva, sin formación técnica alguna para manejar sustancias químicas peligrosas.
En su declaración ante la Polícia Civil de São Paulo, el trabajador afirmó que recibía instrucciones directas de los propietarios vía WhatsApp sobre cómo mezclar los productos. Según su testimonio, cuando informó que los alumnos se estaban sintiendo mal, uno de los dueños habría respondido únicamente: "paciência" (paciencia).
Esta frase, incorporada al expediente policial, se ha convertido en elemento central de la investigación y refuerza la presunta negligencia empresarial.
Irregularidades administrativas y clausura
Tras el incidente, la alcaldía y la Vigilancia Sanitaria clausuraron inmediatamente la unidad del gimnasio. Las inspecciones revelaron que el establecimiento:
- No contaba con el Auto de Licencia de Funcionamiento vigente
- Operaba con dos registros fiscales (CNPJ) distintos para la misma actividad
- Presentaba sospechas de irregularidades administrativas significativas
El Ministério Público de São Paulo abrió un inquérito civil para revisar no solo esta sede, sino todas las unidades de la cadena C4 Gym, con el objetivo de verificar condiciones sanitarias, licencias y protocolos de seguridad en toda la red.
Cargos por homicidio con dolo eventual
Este miércoles 11 de febrero, la Policía Civil imputó formalmente a los tres propietarios del gimnasio -Cesar Bertolo Cruz, Celso Bertolo Cruz y Cezar Miquelof Terração- por homicidio con dolo eventual, figura jurídica que se configura cuando el acusado asume el riesgo de causar la muerte con su conducta.
Esta tipificación agrava considerablemente el escenario judicial. De comprobarse que los responsables conocían el riesgo inherente a la manipulación inadecuada de químicos y aun así permitieron la práctica, podrían enfrentar penas severas que van de 6 a 20 años de prisión, con posibles aumentos por agravantes.
Debate sobre fiscalización y responsabilidad empresarial
La muerte de Juliana Faustino Bassetto ha generado indignación pública y reavivado el debate sobre:
- La fiscalización de establecimientos deportivos
- La capacitación obligatoria en el manejo de sustancias peligrosas
- La responsabilidad penal de empresarios en casos de negligencia grave
Mientras la investigación avanza, la familia de la joven profesora exige justicia. El caso, por su gravedad y por la naturaleza de las acusaciones, podría sentar un precedente importante en materia de responsabilidad penal empresarial en Brasil.
Marco regulatorio y riesgos documentados
En Brasil, la manipulación de productos químicos para el tratamiento de piscinas está sujeta a normas técnicas y sanitarias específicas:
- La Agência Nacional de Vigilância Sanitária (Anvisa) exige que los establecimientos cuenten con responsable técnico y protocolos de manejo seguro
- La Norma Regulamentadora NR-26 obliga a la correcta identificación, almacenamiento y capacitación para el uso de productos químicos
- La NR-20 establece lineamientos para el manejo de sustancias inflamables y peligrosas en ambientes cerrados
El cloro y sus derivados pueden liberar gas cloro al mezclarse con ácidos. La Organización Mundial de la Salud advierte que concentraciones superiores a 30 partes por millón pueden provocar daño pulmonar agudo, y exposiciones de corta duración a niveles elevados pueden desencadenar edema pulmonar y paro cardiorrespiratorio.
Según datos de la Fundação Jorge Duprat Figueiredo, los accidentes con agentes químicos continúan entre las principales causas de emergencias laborales en Brasil, particularmente en actividades con deficiente capacitación técnica, lo que refuerza la necesidad de protocolos estrictos y supervisión especializada en instalaciones deportivas con piscinas.