El extenso recorrido para convertirse en científico en México
El Instituto de Ecología (INECOL) es un centro de investigación donde profesionales estudian la naturaleza a múltiples escalas, desde moléculas hasta paisajes completos, explorando cómo analizarla, aprovecharla y preservarla. Pero, ¿cómo se llega a ser científico en un país como México? Es un trayecto prolongado, aunque sin duda fascinante, que inicia en la universidad con una licenciatura o ingeniería.
Las etapas clave de la formación científica
Tras la carrera universitaria, el camino continúa con una maestría, donde se adquieren habilidades de investigación y se profundiza en un tema de interés. Posteriormente, el doctorado permite una especialización aún mayor. En total, este proceso educativo puede abarcar entre diez y doce años, dependiendo de la disciplina y el programa de posgrado seleccionado.
Sin embargo, el aprendizaje no concluye ahí: al finalizar el doctorado, es imprescindible realizar un posdoctorado, que implica trabajar como investigador durante uno o dos años en instituciones académicas o científicas. En esta fase, se gana experiencia y se desarrollan nuevos proyectos, consolidando la trayectoria profesional.
Los obstáculos para las mujeres en la ciencia
Imaginemos los retos que este camino representa para las mujeres, especialmente frente a las imposiciones socioculturales persistentes en amplios sectores de México. Estas incluyen normas, expectativas y roles de género tradicionales, que influyen desde la infancia en las decisiones personales y profesionales.
Si a esto se suman factores escolares, económicos, religiosos, motivacionales, la escasa información sobre carreras científicas y el limitado contacto con mujeres en este ámbito, no sorprende que cada vez menos jóvenes, no solo en México sino globalmente, elijan una profesión científica al definir su futuro.
Iniciativas para inspirar a las nuevas generaciones
Dado que la elección profesional está determinada por múltiples factores, no existe una solución única para este desafío. No obstante, un elemento crucial es acercar a las adolescentes a diversas representaciones femeninas en ciencia y tecnología. Visibilizar estas trayectorias ayuda a cuestionar estereotipos de género y fomenta diálogos sobre igualdad e inclusión.
En 2021, el INECOL, a través de su Centro de Vocaciones Científicas, lanzó "Reflejos de la Ciencia", una iniciativa de comunicación pública dirigida a adolescentes que muestra que no hay una sola forma de ser científica y que las niñas y jóvenes pueden transformar el futuro desde hoy. Mediante relatos y fotografías, inicialmente difundidos en redes sociales, se presenta el trabajo de investigadoras y las experiencias de participantes en programas científicos.
El libro que amplía la mirada
Estas historias ahora están reunidas en el libro Reflejos de la ciencia: inspirando a las científicas del mañana, que incorpora testimonios de Técnicas en investigación, un perfil poco visibilizado pero esencial. Estas expertas en técnicas de campo y laboratorio, manejo de equipos y programas especializados, contribuyen fundamentalmente al quehacer científico, además de formar a estudiantes y participar en actividades de divulgación.
En Reflejos de la Ciencia, encontrarás relatos de mujeres mexicanas que, desde diversos caminos, llegaron a la ciencia y hoy transforman el mundo con su trabajo. Es un libro diseñado para que niñas y jóvenes se vean reflejadas e inspiradas a imaginar un futuro profesional en este campo.
Únete a las acciones del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (#11F) y comparte este regalo del INECOL. Para más historias, accede también al primer libro de la colección: Reflejos 2021.