Expertos urgen democratizar la ciencia y humanizar su divulgación en México
Urgen democratizar ciencia y humanizar su divulgación en México

Expertos urgen democratizar la ciencia y humanizar su divulgación en México

En el marco del coloquio La comunicación de la ciencia, celebrado recientemente, destacadas voces del ámbito académico y científico mexicano se reunieron para debatir sobre la construcción de una agenda en torno a la divulgación científica. La segunda mesa, titulada Notas para construir una agenda en torno a la comunicación de la ciencia, contó con la participación de figuras como Antonio Lazcano, María Elena Medina-Mora, Pablo Yankelevich, Alejandro Frank y Elaine Reynoso Haynes, quienes abordaron desafíos y oportunidades en este campo.

La divulgación como pilar de la cultura científica

Antonio Lazcano, miembro de El Colegio Nacional, subrayó que la investigación, la divulgación y la docencia son tres aspectos inseparables en la labor científica. “Hoy, todos reconocemos que estos elementos no se pueden separar. Este reconocimiento es nuevo, porque antes, la divulgación era vista como una labor menor, adecuada para quienes no podían hacer una carrera de investigación”, afirmó. Recordando las palabras de Carl Sagan, Lazcano enfatizó que la divulgación es un acto de democratización de la cultura científica, esencial para comprender el mundo contemporáneo. “Lo que estamos haciendo es abrir la oportunidad para quién sabe cuántas Marie Curie y para quién sabe cuántos Einstein entre los jóvenes”, añadió, criticando que el Estado mexicano ha olvidado que la ciencia es parte integral de la cultura.

Desafíos en salud mental y humanidades

María Elena Medina-Mora, también colegiada, respondió a la pregunta ¿Por qué necesitamos la ciencia? señalando los retos postpandemia. “Después de la pandemia hubo un aumento importante de la enfermedad mental, a eso se sumó una mayor cantidad de drogas sintéticas más potentes que las naturales”, explicó. Abogó por una investigación específica que integre aspectos biológicos, psicológicos y sociales, aprovechando la digitalización para mejorar la prevención y el tratamiento oportuno, especialmente entre los jóvenes.

Por su parte, Pablo Yankelevich, del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México, alertó sobre el decreciente interés de los jóvenes en las carreras de humanidades. “Hay un problema de base en la organización del conocimiento, que divide las ciencias exactas de las humanas, obstruyendo el impulso de estas últimas”, puntualizó. Advirtió que esta especialización no conduce a la humanización de las sociedades y que la marginación de las humanidades en favor del negocio y la tecnología pone en riesgo el futuro de la democracia. “La historia se vuelve ciencia; no entiendo por qué ha dejado de ser un patrimonio común”, concluyó.

El humor y la evolución de la divulgación

Alejandro Frank, otro miembro de El Colegio Nacional, destacó el papel del humor en la divulgación científica, siguiendo las ideas de Ruy Pérez Tamayo. “Creo que uno de los problemas más graves que tenemos es la dificultad para atraer a los jóvenes. El humor es una forma de llegar a la ciencia”, comentó. Explicó que el humor permite transmitir resultados científicos de manera accesible y crítica, sin solemnidad, fomentando una mayor receptividad del público.

Finalmente, Elaine Reynoso Haynes, académica de la UNAM, detalló la evolución de la divulgación científica en México. “La era moderna de esta actividad comienza después de la posguerra, pero en México la ubicamos a finales de los años sesenta y setenta”, señaló. Hoy, es una actividad profesional consolidada, con formatos diversos y una creciente incorporación en discursos oficiales y planes institucionales. “México es un ejemplo maravilloso, pero todavía no llegamos al grado de madurez de otras disciplinas”, afirmó, invitando a considerar contextos nacionales, institucionales y profesionales para construir una agenda efectiva.

La mesa, coordinada por Silvia Giorguli Saucedo, Julia Tagüeña y José Seade, refleja un consenso sobre la urgencia de democratizar la ciencia, integrar las humanidades y innovar en estrategias de comunicación para fortalecer la cultura científica en el país.