Senado mexicano da luz verde a presencia militar estadounidense con armamento
El Pleno del Senado de la República autorizó este martes el ingreso a territorio nacional de 19 elementos de la Marina de Guerra de Estados Unidos, quienes llegarán equipados con armamento para participar en ejercicios conjuntos de entrenamiento con fuerzas mexicanas. La solicitud, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue avalada con 105 votos a favor y una abstención de un legislador del oficialismo, marcando un hito en la cooperación bilateral en materia de defensa.
Detalles operativos del despliegue militar
Los marinos estadounidenses arribarán el próximo 15 de febrero al Aeropuerto Internacional de Campeche a bordo de un avión Hércules, permaneciendo en el país hasta el 16 de abril. El entrenamiento se desarrollará en dos ubicaciones estratégicas: San Luis Carpizo y la Zona Militar de Ciudad del Carmen, ambas en el estado de Campeche. Este programa, denominado “Mejora capacitación de fuerzas para operaciones especiales”, busca fortalecer las capacidades de las fuerzas armadas de ambos países en escenarios de seguridad complejos.
Debate político y posturas encontradas
La autorización generó un intenso debate en el Senado, con posturas divididas entre el oficialismo y la oposición. El senador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, defendió la medida, argumentando que el procedimiento se realizó conforme a la ley y respetando la soberanía nacional. “El Ejecutivo está haciendo las cosas, pero está siendo responsable el Senado en el respeto a la soberanía, a la atención, a las necesidades del pueblo de México”, afirmó.
Sin embargo, la oposición expresó preocupaciones significativas. La senadora del PAN, Susana Zatarain García, pidió aclaraciones sobre el ingreso previo de aeronaves militares estadounidenses, mencionando incidentes en Baja California Sur y Toluca. “Son aeronaves muy vistosas, muy ruidosas, que nos alertan por su naturaleza militar”, señaló. Por su parte, la senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, solicitó información sobre reportes de drones del crimen organizado que habrían sobrevolado espacio aéreo estadounidense, citando declaraciones oficiales del secretario de transporte de EE. UU.
Aunque votó a favor, el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, manifestó reservas críticas. “Yo considero que en este momento la entrada de fuerzas armadas de Estados Unidos a México no debería aceptarse ni para plantar arbolitos… No me parece correcta la manera en que está actuando el Gobierno de Estados Unidos”, expresó, reflejando tensiones subyacentes en la relación bilateral.
Contexto y implicaciones de seguridad
Esta autorización se enmarca en un contexto de creciente cooperación militar entre México y Estados Unidos, aunque persisten desafíos en temas como la soberanía y la transparencia. La presencia de armamento extranjero en suelo mexicano ha sido históricamente un punto sensible, y este caso no es la excepción, desatando discusiones sobre:
- El balance entre seguridad nacional y autonomía.
- La necesidad de mayor claridad en los acuerdos militares.
- El impacto en la lucha contra el crimen organizado.
Los ejercicios conjuntos podrían mejorar la preparación de las fuerzas mexicanas, pero también plantean interrogantes sobre la supervisión y los límites de la intervención extranjera en asuntos de defensa interna.