Clausuran bar panorámico del Hotel Riu tras peligroso salto clandestino en Guadalajara
El Ayuntamiento de Guadalajara ha clausurado el "Rooftop Bar 360" ubicado en el piso 41 del Hotel Riu Plaza Guadalajara, luego de que un joven realizara un salto tipo BASE sin autorización desde la terraza del establecimiento el pasado domingo 8 de febrero. El acto, calificado por las autoridades como "irresponsable" y "peligroso", ha generado investigaciones administrativas y penales.
Detalles del salto desde 204 metros de altura
El salto se efectuó desde la terraza ubicada entre los pisos 41 y 42 del inmueble, a una altura aproximada de 204 metros. Según los registros en video que comenzaron a circular masivamente entre el 10 y 11 de febrero en redes sociales, el descenso tomó alrededor de 21 segundos desde que el individuo se arrojó al vacío hasta que alcanzó el nivel de la calle.
En las grabaciones se observa al joven —cuya identidad no ha sido revelada oficialmente y a quien presuntamente apodan "Jarro"— colocarse en el borde de cristal del bar mientras empleados del establecimiento intentaban disuadirlo. "Es un salto", respondió antes de dejarse caer al vacío.
Escape organizado y clausura inmediata
Segundos después de saltar, el individuo abrió el paracaídas y planeó hasta aterrizar en la Glorieta de la Estampida, en el cruce de las avenidas López Mateos y Niños Héroes, una de las zonas con mayor carga vehicular y peatonal de la capital jalisciense. Tras tocar tierra, corrió hacia una camioneta pick-up azul, modelo Nissan Frontier, que lo esperaba para abandonar el sitio rápidamente.
La noche del martes 11 de febrero, el Gobierno de Guadalajara colocó sellos de clausura en la terraza "Rooftop Bar 360" tras identificar graves deficiencias en los protocolos de seguridad. Según el Comunicado de Prensa 573, la inspección realizada por la Dirección de Inspección y Vigilancia en coordinación con Protección Civil y Bomberos encontró:
- Falta de aplicación de protocolos y procedimientos de actuación
- Omisiones en medidas de seguridad para impedir el acceso a zonas de riesgo
- Deficiencias generales en la protección de terceros
Investigaciones y sanciones económicas
El establecimiento permanecerá cerrado hasta que acredite el cumplimiento de todas las condiciones necesarias para operar sin poner en peligro a visitantes o transeúntes. El monto de la sanción económica será determinado por el Juzgado Cívico, pero fuentes municipales señalaron que, por tratarse de violaciones graves a los protocolos de seguridad y protección civil, la multa podría oscilar entre 50 mil y 150 mil pesos, además de los costos administrativos por el levantamiento de sellos.
En paralelo, la Comisaría de Guadalajara y la Fiscalía del Estado abrieron una carpeta de investigación para identificar al paracaidista y a quienes participaron en la logística de escape. Las autoridades revisan las cámaras del sistema Escudo Urbano C5 con el fin de rastrear la ruta de la camioneta y obtener las placas del vehículo.
No actuó solo: seis cómplices buscados
De acuerdo con información preliminar, el joven no actuó solo en esta peligrosa maniobra. Las autoridades han confirmado que contó con el apoyo de seis personas, incluyendo el conductor del vehículo en el que escapó, quienes ya son buscadas activamente. En los videos difundidos se aprecia que el joven portaba dos cámaras tipo GoPro en el casco y en el brazo para registrar el salto desde su perspectiva, aunque ese material no se ha hecho público hasta el momento.
El Ayuntamiento de Guadalajara fue contundente en su postura: "Ninguna búsqueda de notoriedad ni contenido en redes sociales estará por encima de la ley", advirtió la autoridad municipal, subrayando que no se trata de una actividad recreativa, sino de una acción que generó un riesgo real para cientos de personas que transitan diariamente por esa zona.
Antecedentes en el mismo hotel
No es la primera vez que el Hotel Riu es escenario de un salto desde las alturas. En 2011, el paracaidista profesional estadounidense Miles Daisher realizó una maniobra similar, pero con autorización oficial y como parte de una estrategia promocional debidamente coordinada. En marcado contraste, el salto reciente se llevó a cabo sin permisos de Protección Civil ni aviso previo a las autoridades municipales, convirtiéndolo en un acto ilegal y potencialmente catastrófico.