Desaparición de Jesús Enrique Corrales: 50 días sin respuestas y fallas institucionales
50 días sin Jesús Enrique: fallas en búsqueda y cámaras

Desaparición de Jesús Enrique Corrales: 50 días sin respuestas y fallas institucionales

La desaparición de Jesús Enrique Corrales Velázquez, un adolescente de 13 años visto por última vez el 17 de diciembre de 2025 en la colonia San Pedro Mártir, alcaldía Tlalpan, Ciudad de México, acumula más de cincuenta días sin avances significativos. Pese a la activación de la Alerta Amber y la apertura de una carpeta de investigación, la familia documenta una serie de deficiencias que han obstaculizado la localización del menor.

Retrasos y negligencia en las diligencias iniciales

El caso se reportó en la calle Clavel Sur número 2, entre las 15:30 y 16:30 horas. Rodrigo Corrales Martínez, tío paterno del desaparecido, presentó la denuncia debido a su mayor disponibilidad para realizar trámites ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y la Comisión de Búsqueda. Sin embargo, describe la atención inicial como "tardía, negligente, extremadamente burocrática y una pérdida de tiempo".

Corrales Martínez afirma que, aunque se activó la Alerta Amber, no se ejecutó una búsqueda inmediata durante las primeras 72 horas, cruciales en estos casos. Además, evidencia que el policía de investigación asignado acudió al lugar hasta el 23 de diciembre, dejando un vacío de seis días sin diligencias registradas oficialmente. "A la fecha no hay una búsqueda efectiva", lamenta el familiar.

Fallas en el sistema de videovigilancia

Uno de los puntos más críticos es la inoperancia de las cámaras de seguridad públicas en la zona. Aunque existen cámaras tipo tótem del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), estas no proporcionaron información útil. Según el tío, en tres visitas al C5, ninguna cámara en el punto de desaparición tenía comunicación activa, debido a problemas técnicos como actualizaciones de Telmex o redes Wi-Fi defectuosas.

Esta situación contrasta con el anuncio de ampliación del sistema de videovigilancia realizado en agosto de 2025 por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, que prometía instalar miles de cámaras nuevas. "Cualquier colonia de Tlalpan donde se encuentren estas famosas cámaras tótem, hay un accidente, un secuestro, un homicidio, algún hecho de seguridad pública, no se puede constatar porque las cámaras no graban", denuncia Corrales Martínez.

La búsqueda recae en la familia

Ante la inacción institucional, la familia paterna ha asumido las labores de búsqueda. Realizan recorridos diarios desde las 6:30 de la mañana, visitando mercados, negocios y calles, e imprimieron el 80% de los fotoboletines distribuidos. Incluso descubrieron que el número telefónico del boletín oficial estaba inhabilitado, por lo que piden a la ciudadanía reportar al 911 o a un teléfono personal.

El agente asignado al caso solo ha realizado una jornada presencial con ellos en más de cincuenta días. Al cuestionar la falta de diligencias, el ministerio público respondió con indolencia, según relata el tío. Esto llevó a la familia a presentar quejas ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) y otras instancias.

Hipótesis y apoyo de colectivos

Las líneas de investigación incluyen la posible sustracción por parte de la madre, quien no reside con la familia desde hace más de tres años y no ha sido localizada pese a citatorios de la FGJCDMX. Otra hipóótesis sugiere que el menor podría estar en situación de calle, basada en testimonios de personas que lo vieron desorientado y pidiendo trabajo.

La familia ha recibido apoyo de colectivos como Una Luz en el Camino y Ehécatl, que han ampliado la difusión del caso. Incluso, un antropólogo de la Comisión de Búsqueda sugirió bloquear una avenida para ejercer presión, pero la familia optó por continuar por canales formales para no afectar a terceros.

El 6 de febrero de 2026, cuando Jesús Enrique cumplió 14 años, su paradero seguía siendo desconocido. La familia mantiene la esperanza mientras exige a las autoridades, incluyendo a Berta Alcalde y Luis Gómez, que activen protocolos de localización de manera efectiva. "Que se pongan a trabajar, que dejen de calentar la silla", es el mensaje dirigido a los responsables.